lunes, 26 de enero de 2015

¿Se ha acabado ya el mundo?

Esa es la frase que algún griego ha debido pronunciar esta mañana nada más abrir un ojo. La política del miedo ha llevado a algunos a pensar precisamente eso, que el fin del mundo estaba cerca. Que una nueva Guerra Mundial estaba a punto de iniciarse y que, como mínimo, era el fin de Grecia. No sabemos si algo gordo estallará, lo que sabemos es que de momento pocos cambios han acontecido en lo económico, y una ola de positivismo ha inundado el pueblo griego. Por poco, Syriza no obtiene la mayoría absoluta, y las portadas hoy en buena parte del mundo son "ha vencido el populismo". Curioso cuanto menos, que los medios de comunicación se posicionen a un lado ((pese a que algunos tengan una actitud más extrema que otros)). Las pocas imágenes que nos llegan de allí, son las de un pueblo que vuelve a hablar de democracia, que habla de cambio, y que en su mayoría pide algo: "apoyo".

Precisamente este término, "el apoyo", era el argumento de moda cuando se creó la Unión Europea. El aliciente, el cebo, era el de "estabilidad y seguridad". Una unión de países dispuestos a hermanarse parecía, teóricamente, una buena idea para mejorar las situaciones políticas y económicas del viejo continente. Para muchos, tal vez la inmensa mayoría, palabras como "la troika" que no paran ni pararán de escucharse en la prensa son un absoluto misterio. Esto fomenta el miedo, el desconocimiento. Para ser claros, "la troika" son los que mandan. Y son precisamente ellos quienes ahora amenazan a Grecia con que las deudas deben saldarse. Algo que, en principio podría parecer lógico. Pero, ¿por qué los griegos piensan que no es justo?. Aquí está el meollo del asunto y lo que aprovecho para contaros hoy.

Con la creación de la UE se trazó una línea invisible entre los países del norte y los países del sur. Algo evidente si se mira con algo de perspectiva. Los procesos industriales de unos eran más avanzados y eficientes que los otros. Para que todo el mundo lo entienda: "mientras unos hacían tecnología de alta precisión otros arábamos huertos". No crean que esto fue casual, precisamente este fue el motivo por el que se creó este sistema de países unidos, porque era una ecuación eficaz para beneficiar a quienes la estaban creando. Los derechos de un país sobre otro para comerciar  aumentaban, y la explotación a la que se vieron sometidos países como Grecia, España, Portugal o Italia tiene el reflejo hasta nuestros días. Ya no nos pueden exprimir más. La actitud de Alemania y el resto de países del norte respecto a nosotros ha sido la de un dictador ante su pueblo. Y hoy Syriza, da el primer paso.

Resulta cuanto menos curioso, que para algunos la democracia renazca en el lugar donde nació. No es sorpresa para nadie, que desde hace tiempo reniego de ella. No la considero un sistema práctico, más bien idealista. No mientras el propio gobierno que te pide el voto, te de el bagaje cultural que te permitirá elegir. Sin embargo, es una alegría ver como se inicia un movimiento rotundamente lógico y necesario. Veremos si los llamados "países del hambre" seguimos el camino. Con esto no quiero decir que debamos romper la Unión Europea, pero como mínimo, ponerla en un brete y reclamar nuestra igualdad. Ya basta de utilizar nuestros recursos de la forma más barata posible, de regalar nuestra materia prima como si de una baratija se tratase. De doblegar nuestros derechos a los intereses de otros...Ya basta. Sorpresa para algunos será la alianza de Syriza con un partido de derechas, nacionalista y antieuropeo. Y la anécdota que no parará de colear, es que Tsipras no va a jurar la constitución ante la biblia, si no sobre la misma constitución. Respecto a lo primero, diré que para el que no sea un necio, la unión es comprensible. Si tu programa y el otro tienen puntos importantes en común, la alianza debe ir más allá que unas siglas. Sobre lo segundo, me ahorro el comentario.

En definitiva, y pensándolo mejor, tal vez lo más práctico sí sería salirse del Euro. Formar una nueva alianza con aquellos que lo estamos pasando mal. Tal vez de aquí a no mucho tiempo, un español abrirá un ojo al levantarse y se hará la misma pregunta: ¿se ha acabado ya el mundo? Pues de momento amigos, hoy todo sigue igual.

jueves, 15 de enero de 2015

LPI: Zona de carga y no descarga. Por Fernando Benítez

Parecía que se acababa el mundo. Cuando avisaron del cierre de series.ly, la gente comenzó a ser consciente del perjuicio que les traería esa noticia que no leyeron unos meses atrás. La nueva reforma de Ley de Propiedad Intelectual pretendía acabar con eso a lo que llaman piratería.  La psicosis, como con todo lo que realmente nos afecta y de lo que no nos hemos informado, creció a medida que el cierre se acercaba. Y una vez más, cuando eso se produjo, los usuarios navegamos en el limbo de la ignorancia. De no saber bien si estábamos cometiendo un delito, o simplemente había que "cambiar de camello".

Como el niño que va al dentista cuando le duelen las muelas, yo acudí a la persona de confianza que mejor podía asesorarme en el tema. Un abogado, y no un abogado cualquiera, uno especializado en nuevas tecnologías. Y como el niño que le curan los empastes, no sólo me llevé lo que quería, si no que además de premio me dio una piruleta en forma de artículo. Un fertástico artículo...quiero decir, un fantástico artículo que voy a compartir con vosotros. Aclarando un poco dónde estamos y a donde vamos. No me enrollo más, y os dejo con el gran Fernando Benítez Rodríguez.

La reforma de la Ley de Propiedad Intelectual: Zona de carga y no descarga
Fernando Benítez Rodríguez
Abogado especialista en Nuevas Tecnologías en DATAINLEGAL
Las Nuevas Tecnologías han potenciado un cambio en los hábitos de consumo de productos audiovisuales. Basta retroceder unos diez años para comprobar cómo hemos ido adquiriendo unas costumbres que, en su día, jamás pensaríamos que formarían parte de nuestro día a día.
Hoy en día, en plena era tecnológica, hemos dejado de ver los correos electrónicos en el ordenador para recibirlos en nuestros smartphones, así como ya no esperamos a ver nuestras películas y series favoritas en la televisión, si no que con un simple click, las podemos ver a la hora que nos apetezca y en el momento que nos sea mas cómodo.
La descarga de películas, series o libros es una costumbre ya arraigada en los usuarios de Internet y se ha creado una cultura del "todo gratis" que ha llevado al legislador español a tomar cartas en el asunto presentando un proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que es ya una realidad y está vigente en nuestro país desde el 01 de Enero de 2015.
Esta reforma de la Ley de Propiedad Intelectual ( en adelante, LPI) ataca duramente a las denominadas páginas de enlaces con unas sanciones elevadas tanto desde el punto de vista del Derecho Penal (hasta 6 años de prisión) como desde el punto de vista económico ( multas cuyas cuantías pueden ascender hasta los 600.000 €).
Los usuarios han visto como han ido cerrando progresivamente las páginas de enlaces que solían visitar casi a diario para descargar los capítulos de sus series favoritas.
Ante este panorama, muchos usuarios se hacen la siguiente pregunta: ¿Que va a pasar a partir de ahora y que me puede suceder si descargo una película con la vigente Ley de Propiedad Intelectual ?.


En primer lugar, cabe destacar que descargar archivos con contenido considerado como ilegal ( al no ser los propietarios legítimos de los derechos de autor y no estar autorizados por estos para su difusión) tiene la consideración de ser una actividad alegal.
Ello se traduce en que el usuario final puede seguir descargando este tipo de archivos y no tendrá responsabilidad penal por el momento.
Las páginas de enlaces se sustentaban bajo la modalidad de descarga directa, es decir, pincho en un link que me lleva a otra página donde se encuentra almacenado el archivo y ya puedo descargarlo; pero muchos usuarios se cuestionan sobre la legalidad del uso de las redes P2P para descargar archivos tras el cierre de las citadas páginas de enlaces.
La forma de operar en las redes P2P es distinta a la descarga directa, en tanto en cuanto, los usuarios de redes P2P pueden ser a la vez los que suben los archivos y los que descargan los archivos y para los casos de los usuarios que suben los archivos (uploaders) si tienen responsabilidad penal al compartir contenido que vulnera derechos de autor.
Otra cuestión importante a resaltar de la reforma de la LPI es la responsabilidad que puede recaer sobre las empresas o servicios que colaboren con una página de enlaces, ya sea de forma directa ( servicios que provean el hosting a la página de enlaces) o indirecta ( empresas que insertan su publicidad en una página de enlaces para obtener mas visibilidad).
Los usuarios, molestos con la reforma de la LPI y el cierre de numerosas webs de enlaces, se preguntan cuál es la alternativa para poder seguir accediendo a los contenidos que venían consumiendo desde antes de que entrara en vigor la reforma de la LPI.
Existen algunas plataformas en España que permiten, previo pago de una cuota de suscripción, acceder a una multitud de contenidos audiovisuales pero la oferta de dichas plataformas no satisface la demanda de la mayoría de usuarios en la actualidad al no equipararse a lo que ofrecían las páginas de enlaces como era la gratuidad de los contenidos.
No obstante, cada vez más las cadenas de televisión optan por lanzar sus contenidos en las páginas webs una vez emitidos en televisión para que puedan ser disfrutados en cualquier momento, aunque algunos contenidos incluyen publicidad durante el visionado.
En conclusión, esta reforma supone un cambio para el que muchos usuarios no estaban preparados y que pretende ser una propuesta eficaz para acabar con la piratería de contenidos digitales en España.

Quizás en el futuro con la aparición de nuevos servicios Streaming veamos que los usuarios apuestan por las descargas legales y finalmente desaparecen las páginas de enlaces; no obstante, estaremos atentos para ver como se aplica esta reforma de la LPI y su efectividad real , pero no debemos olvidar que los destinatarios de estas nuevas medidas son los usuarios de Internet, tanto empresas como particulares, y no existe nada peor que un usuario insatisfecho.


Como habrán leído, la situación es más crítica de lo que algunos pensaban. La imparcialidad del artículo nos permite a cada uno, hacer la libre reflexión sobre lo que acontece. La mía, tal vez la exponga de forma más amplia en otra entrada, pero a modo de resumen mostraré 3 puntos que me parecen importantes. Lo primero, es que las obras de arte: la música, los cómics, el cine, las series de televisión, etc. no son un producto como si de unas gafas se tratase. No podemos legislarlas como tal, y de hecho, tanto es así, que esto sólo se hace cuando interesa. El contenido audiovisual nunca es mío, ya que no puedo hacer con él lo que quiera, cosa que sí sucede cuando compro cualquier otro objeto. Es que, ¿nunca una película deja de pertenecer a la empresa que puso el dinero para hacerla? ¿Hasta cuándo debemos pagar por ver "Titanic"? ¿Cuando multiplique por 300 la inversión que hicieron? No, tampoco. Nunca nos pertenecerá, en ese trato que hacemos cuando compramos o pagamos por ver o escuchar algo, simplemente lo alquilamos de una forma muy concreta, ¿cuántas veces se paga una película o una serie?. Lo segundo, es que no se pueden poner puertas al campo ((curiosa metáfora hoy en día)), pero sí se puede retrasar a la humanidad 20 años. Antes, y por suerte, aún ahora, podemos ver y oír cualquier cosa pagando una tarifa de línea ADSL y un ordenador. De seguir así, y si se cumple la ley a raja tabla, para hacer esto mismo, deberíamos contratar unas 3 o 4 plataformas de pago, de unos 15-20 euros cada una. Al mes. Y ni siquiera con ese desembolso, podríamos verlo todo cuando queremos. Tercero, y por último, me apoyo en una reflexión de Montesquieu que dice "una cosa no es justa por el hecho de ser ley, debe ser ley porque es justa". No pedimos, o al menos yo, no pido que no se pague por nada, digo que existen otras formas de financiación mucho más cómodas y económicas para el espectador. Muchas empresas que denuncian a webs por subir contenidos y poner publicidad, y por tanto, lucrase a su costa, no los utilizan. Pero eso sí, después pagan a una empresa para conseguir más visitas en su web ofreciendo, en el mejor de los casos, fotos exclusivas del rodaje y trailers promocionales. ¿Saben lo que llegaría a pagar un anunciante por poner un banner en la web donde se subirá Juego de Tronos al día siguiente de su emisión en EEUU? Público potencial le llaman. No dejen que les influencien desde el lenguaje, llamandonos "piratas" en el mejor de los casos. La ley debe acomodarse al pueblo, y no debe ser el pueblo el que se acomode a la ley. Tal vez eso que hacemos no es tan malo, tal vez no estemos robando a nadie. Tal vez, y sólo tal vez, nos roben a nosotros sin darnos cuenta.

Me despido, no sin antes agradecer una vez más a Fernando, al que espero poder volver a ver aquí alguna que otra vez. Descarguen mientras puedan.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Warner vs Disney

Mientras preparo una sorpresa para el blog en forma de entrada sobre todo el tema de las descargas y webs con enlaces, y aprovechando que hoy no trabajo y que no sé cuando volveré a tener tiempo para escribr, os dejo esta otra que llevaba tiempo en construcción. Sé que un tanto por ciento alto de la gente que me lee está bastante interesada en el mundo del cómic y el cine, pero la mayoría tienen más conocimientos que yo en el tema. Así que, por primera vez y sin que sirva de precedente, voy a hablar de algo de lo que sé. La publicidad. Y en este caso, la gestión de marketing entre los dos grandes colosos modernos del noveno y séptimo arte. Dc vs Marvel, o lo que es lo mismo, Warner vs Disney.

Para todo aquel que lo vea desde fuera, la diferencia entre las compañías se reducirá en el mejor de los casos a personajes, historias y derechos audiovisuales. Y digo en el mejor de los casos, porque estar al tanto de este tipo de cuestiones aún hoy en día parece realmente complicado. Seguro que más de una vez os ha pasado, que como amigo friki os toca explicar que Superman no puede aparecer en el mismo cómic ni película que el Capitán América, pero que este si conoce a los X-Men... pero entonces recuerdas esos crossovers entre compañías, los derechos audiovisuales que Marvel perdió por el camino...y entonces las cosas se lían. Si eres ajeno a todo esto, entonces simplemente percibirás la diferencia. Verás que existe un cambio de tono entre las historias de Batman o Arrow y las de Spider-Man o los Guardianes de la Galaxia.

Como amigo friki que soy vuestro, me veo en la obligación de situar a los perdidos, y de hacer repasar a los expertos. Marvel y Dc son dos empresas de cómics que, pese a que tenían nombres distintos a los actuales, nacen en la década de los años 30. Entre las historias y personajes que crean, nacen los denominados "superhoéroes". Hombres y mujeres con habilidades extraordinarias que se dedican a defender el mundo de otras amenazas mayores ((a veces incluso de ellos mismos)). Marvel tiene a Spider-Man, el Capitán América, Thor, Iron Man o los X-Men ((por poner algunos ejemplos)) mientras que DC presenta a Superman, Batman, Arrow o Flash entre sus filas. Obviamente, los personajes de cada compañía no tardan en conocerse entre ellos, algunos incluso nacen de las series de otros, y ya entonces comienza a verse las diferencias entre ambas empresas.

Avanzando muchos años en la historia, casi en nuestro pasado más reciente, DC se convierte en subsidiaria de Warner y Disney compra Marvel ((las dos multinacionales más potentes de entretenimiento)), es entonces cuando esta diferencia se hace todavía más grande. Para vender un producto debes tener el único o el mejor, así que ambas compañías luchan por la victoria desde hace años. Llevándolo al fútbol, podríamos decir que es el Madrid-Barça no solo en los enfrentamientos entre ambas, si no en las rivalidades entre sus más fieles seguidores. Ser de DC implica aborrecer y descalificar cualquier producto que venga de Marvel, y al revés más de lo mismo. Por suerte, mi opinión, y la de mucha otra gente es neutral. Tan sólo somos consumidores deseosos de tener buenos productos delante, pero obviamente, percibimos la diferencia. Esa diferencia que como comentaba más arriba, nota incluso el menos ducho en el tema.

DC es así como esa chica buenorra del instituto que lleva chaquetas de cuero, que escucha música rock y va a garitos alternativos. Esa chica que lleva en su mochila un libro de Nathaniel Hawthorne, que escribe frases con letras góticas en las esquinas de los pupitres de las mesas, que no lleva colonia pero va dejando su olor por donde pasa. Marvel es la otra maciza de clase, que lleva beisboleras de universidades que no conoce, que le gusta versionar con la guitarra canciones de One Direction y organiza fiestas para sus amigas de clase.  Desprende ese pestazo a vainilla que tanto te gusta y lleva un libro de Julio Verne impresionando al personal. Que decora su agenda con estrellitas y corazones en los márgenes de las hojas. La chica buenorra de pelo negro que te has imaginado, y la rubia tonta de minifalda que tenías en mente se llevan mal entre ellas, pero no saben que ambas se parecen más de lo que las gustaría. La primera acabó saliendo con el capitán del equipo de rugby, y la segunda se pone discos de Bob Dylan por las noches antes de irse a dormir.

Una vez situados, y dejando ya la metáfora a un lado, la gran diferencia es la forma que tiene cada una de venderse. Mientras que DC, es decir, Warner intenta apostar por convencer a un público más adulto e intenta defender la parte por encima del todo, Disney se tira a la piscina con una de las mejores campañas de entretenimiento que he visto hasta la fecha. Las respuestas de esta última son exquisitas casi siempre, si un trailer se filtra hoy a las 9, antes de las 12 lo tendrán subido en alta definición. Si creen que algo ha gustado, te lo venderán en forma de camiseta, carátula y guiño en próximas entregas. Si se han cargado a un personaje que te caía simpático...tranquilo, porque le harán una serie para él solito. Eso por no hablar de la unidad y homogeneidad que desprende a pesar de haber perdido los derechos cinematográficos de algunos de sus personajes más carismáticos ((Spider-Man, los X-Men o los 4 Fantásticos)). Mientras tanto Warner no se sabe conocedora de sus límites, creen poder igualar no una, si no decenas de veces la calidad a la que llegaron con la trilogía de Nolan o ese soplo de aire fresco que fue Watchmen. Creen que no es importante la continuidad, la familiaridad de ciertos personajes o la empatía que pueda llegar a sentirse con algunos actores. Warner está convencida de que ellos tienen la sartén por el mango.

Y en el medio de todo esto estamos nosotros, y en este caso, estoy yo, que veo con cierta pena como Warner no quiere aprender de las virtudes de Disney y como Disney no quiere madurar con las virtudes de Warner. Como ciertas historias quedarán en el limbo de quienes esperamos más. Mientras tanto, los fan-boys de unas y otras compañías se lanzarán cuchillos. Unos defenderán que Stephen Amell y Grant Gustin no tienen la suficiente calidad como actores para ir a la gran pantalla mientras defienden que Henry Cavill como Superman tiene sus cosas buenas. Los otros, verán en el capi de Chris Evans un personaje maduro a la altura de lo que alguna vez leímos en un cómic mientras piden a gritos un Daredevil del que sentirse orgullosos.

Es curioso, porque la chica que ahora pone chaquetas de cuero al capitán del equipo de rugby y la que ahora es delegada de clase no se acuerdan que hace años, en la guardería, ambas se hicieron buenas amigas porque sus madres tomaban el café juntas al salir de clase. No recuerdan que cuando las cambiaron de colegio ambas se apoyaron en momentos difíciles y...quien sabe, tal vez en un futuro tengan que volver a hacerlo...

Disney comprando DC? Vengadores vs JLA? Yo, desde luego, no descarto nada.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Una buena ración de mierda.

"Hola, me llamo ...... tengo ..... años y consumo mierda." Esto es lo que algunos quieren que digamos como si del principio de una penitencia se tratase. Y yo soy de aquellos a los que no le importa reconocerlo. Por eso estoy hoy aquí, no solo para asumirlo, si no también para defenderlo. Señoras, señores, yo consumo mierda.

Cuando me refiero a "mierda", cada uno habrá pensado en algo en concreto ((espero que nadie en el sentido literal del término)) pero es esta discrepancia la primera parte del problema. ¿Qué es mierda y qué no es mierda? A mi me han acusado de comerla montones de veces, desde ver Gran Hermano o Sálvame, pasando por escuchar reggaeton hasta por disfrutar de A todo Gas o reírme con 8 apellidos vascos. Podría concluir que, la gente denomina "mierda" a todo aquello que no le gusta. Pero no estoy de acuerdo, puesto que yo reconozco que veo y escucho mierda y por tanto, me gusta. Para mí, y creo que para muchos sin darnos cuenta, la mierda es aquel producto que busca entretenerte o evadirte sin que haya un trabajo trascendental o cuidado en ello. El entretenimiento no es mierda, o tal vez debería decir, que no todo el entretenimiento lo es.

Siempre he tenido la certeza de que todos en mayor o menor medida tenemos algún tipo de gusto del que de algún modo nos avergonzamos, supongo que el término que protagoniza hoy la entrada es el que define ese reparo en reconocerlo. Algunos no, claro, pero la entrada dedicada a la élite cultural y demás fumadores de pipa ya la hice, así que esta vez pretendo que me lea solo aquel que sea sincero consigo mismo. No sabemos porqué, pero siempre hay algo que nos engancha pero que cuando llevamos un rato nos hace preguntarnos "qué coño hago yo viendo esto" o "leyendo esto" o "escuchando esto" o, incluso "comiendo esto". Porque vale, es posible que tú solo veas películas de los Cohen, sólo veas la tele para ver Los Simpson y sólo leas a Kafka mientras en tu minicadena suena Wagner o Black Sabbath. Vale, pero cuando vienes de resaca, de estar en un garito de mierda donde te dan mierda de garrafón, te pasas por el McDonalds para comerte una hamburguesa de mierda de un euro. Y tú, que creías ser único en tu especie acabas de traicionar tus principios. Y no, no me vale eso de "es que es lo más barato". Lo más barato es hacerte algo de comer en tu casa, pero ese restaurante de comida rápida te da lo que quieres, sin hacerte pensar ni esforzarte en identificar sabores. Bienvenido al club.

Yo reconozco consumir mierda en todas sus expresiones, desde pestilentes programas de televisión hasta partidos amañados, pasando por películas predecibles y mal hechas.¿ La banda sonora que nos acompaña todos los veranos?...esa, esa también la bailo yo. Y no me parece mal, porque, si algo nos gusta siempre he creído que es por un motivo y no debo arrepentirme ni avergonzarme de algo que me gusta. El problema, y aquí es donde radica el asunto, es que la gente "sólo consuma mierda". Es decir, no está mal ver Gran Hermano y Mujeres y Hombres y viceversa, el problema es sólo ver eso. Como no está mal ((tema político y de esclavitud aparte)) comprar ropa de mierda que ponerte y comer mierda de vez en cuando.

Estoy cansado de la supuesta superioridad moral que sienten algunos por no ver determinados programas o estilos de música con mala fama. Además, la mayoría de ellos después son una banda de catetos que lo hacen por el simple hecho de sentirse, por una vez en su vida, mejores intelectualmente que alguien. Gente que te dice que esto es una mierda y al instante siguiente te manda ((con faltas de ortografía)) un flyer de una discoteca donde todo el mundo se viste y se peina igual. Antes de dar lecciones observaros un poco a vosotros mismos. Yo seguiré consumiendo mierda, pero además también consumiré cultura. Leeré, escribiré, defenderé el cine de autor ((el que no se olvide del espectador, claro)), valoraré los guisos de mi madre y la ropa a medida que hace mi padre. Recuerdo al gran Javier Cansado decir "me gusta Woody Allen, no sólo porque te ríes si no porque te hace sentirte inteligente mientras lo haces". Siempre defenderé esa magia, siempre defenderé la calidad. Ponerme una canción de Daddy Yankee no me hará dejar de escuchar a Calamaro o The Beatles, seguir las actuales etapas de Marvel o DC no me hará olvidarme de Miller o Moore, o ver el arte de Juan Francisco Casas no hará que deje de valorar a Dalí... Aunque, ahora que lo pienso, he leído más veces que este último era una mierda que críticas al primero...vaya...curioso. Cuanta opinión de mierda hay por ahí.

Feliz semana.

martes, 2 de diciembre de 2014

La ley de facebook

El hilo conductor hasta el momento de este blog, es la opinión. Mía, en este caso, hacia muy diversos temas. Pero siempre he mantenido, y espero mantener, un vocabulario que cualquiera pueda entender. Esa ha sido siempre mi prioridad. Me he pensado bastante escribir o no esta entrada, ya que me consta, muchas webs han abordado el tema con mucho más rigor del que yo pueda hacerlo. Pero finalmente me he decidido porque creo, nunca está de más informar a la gente . Ya sean 3 o 100 los que lean esta entrada, espero que todos al acabar tengan clara la postura de facebook y su política de privacidad que tantos mitos y leyendas hacen circular por la red.

Durante algunas semanas y de forma esporádica me encontré con una de esas cadenas en las que los usuarios de facebook hacían una declaración sobre sus derechos  y disconformidad respecto a la política de privacidad que la red social iba a modificar en las próximas fechas. No le presté demasiada atención, debido a mi profesión y actividad en este tipo de páginas ((donde subo dibujos, logos y artículos de opinión)) estoy bastante informado respecto a este tipo de cuestiones legales. Conozco el cambio que se prevee para principios de año donde el usuario de facebook ya no podrá votar en la toma de decisiones políticas de la empresa. Algo que no se echará de menos, ya que ni el 0'05% de gente votaba y muy pocos más sabían que podía hacerse ((a pesar de que la red social lo anunciaba periódicamente, sí, esa notificación que das como leída sin haberlo hecho)). Cuando empiezo a dar importancia al asunto, es cuando uno de mis amigos en Facebook conocido por esos lares como Fer Benítez, abogado de profesión y especializado en nuevas tecnologías ((y que espero convencer algún día para que hable de lo que quiera aquí)) publica la cadena en su muro. Lógicamente, le pregunto al respecto ya que no me fío ni de mi sombra y quien sabe, si ha habido algún cambio del que no me han informado y yo también deba hacerlo por temas de seguridad. Me responde que la única función es informativa, y minutos después me enlaza a una página donde se aclara el asunto.

No había caído, la verdad, en que este tipo de cadenas metemiedo pueden funcionar muy bien para poner pies en polvorosa a algunos, ((la inmensísima mayoría)) que no solo no han leído, ni han echado un pequeño vistazo al respecto sobre la ley de política y privacidad de las redes sociales, si no que no tienen ninguna intención de hacerlo pero que difundiran "el por si acaso" como la pólvora. Es por ello que me decido a escribir esta entrada, para quitar el miedo a unos o metérselo en el cuerpo a otros, en cualquier caso, para informar. Intentaré explicarme con la mejor claridad posible ((los temas legales son realmente complejos, y de hecho lo son para que nadie entienda nada)). Todo contenido publicado en facebook, es de libre autoría. Es decir, concedes "una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido que publiques en facebook o en conexión con facebook" . En otras palabras, pueden hacer lo que quieran con ello siempre y cuando no salga de la red social y sus alrededores. Esto permite por ejemplo, que puedas registrarte a través de esta red social a otras como Spotify o diversos portales de empleo y ocio. En cualquier caso, podéis pedirle a la compañía qué datos tienen de vosotros, y desaparecer del mapa eliminando vuestra cuenta.

Ya que estoy, os aviso que todo el mundo, si quiere, puede acceder a vuestros datos y fotos. Sí, os están vigilando, pero tranquilos, eso llevan haciéndolo desde siempre. Tener un perfil en las redes sociales es una opción. Expones tu vida, pero eso es algo que ya sabéis, lo que no sabéis es que mucha más gente de la que creéis dispone de esa información pero como digo, la tendrían de todas formas. Si me registro con nombre y apellidos en todo es porque no tengo nada que esconder, y porque aunque quisiera hacerlo, no podría de todas formas. 

La reflexión debe hacerla cada uno. La mía viene a confirmar algo que sospechaba, la gente no ve la ley hasta que no le hacen la trampa, y en este caso, meterle miedo es bastante efectivo. Puede molestar ver ese tipo de bulos circulando por la red a los que sí intentamos informarnos, pero somos un tanto por ciento muy pequeño y a cuanta más gente llegue el mensaje mejor. Debemos tomar conciencia de que en internet también hay contratos, y que al registrarnos en una página los estamos firmando. La legalidad de estos ya es otro tema, y no estoy a la altura para debatirlos como se merece. La tecnología ha avanzado a una velocidad muy superior a la que lo hacen las leyes y la burocracia, así que en muchas ocasiones estamos ante un limbo legal, o medidas prohibitivas preventivas bastante dañinas bajo mi punto de vista. Pero insisto, ese es otro tema. Existen páginas especializadas para aclarar ciertas leyendas urbanas y errores comunes como este, cuando encuentre una en castellano que valga la pena, no dudaré en compartirla con vosotros. 

Por último, me gustaría volver a un tema al que he pasado un poco de puntillas: en facebook, donde hay mil millones de personas que podían votar, no lo hacía ni el 0,1%. Denle vueltas al tema. Saludos, y feliz Martes.

martes, 25 de noviembre de 2014

Ética para ignorantes, por Fernando Savater.

Cuando me preguntaban en el colegio "mi asignatura favorita" a mi siempre me costaba responder. Solía decir que no me gustaba ninguna, aunque todas se me dieran bien. Era cierto a medias, obviamente alguna daba una pereza tremenda. Al final, la predilecta era la que mejor la hacía el profesor, una reflexión que los docentes por cierto, deberían hacerse con frecuencia. No sé si esto siguió siendo clave cuando llegué a Bachillerato, pero filosofía era con diferencia y por primera vez "mi asignatura". Impartida seguramente, por la persona más culta e inteligente que he tenido el placer de tratar, aunque también la más exigente y recta. Recuerdo que en el primer examen, esperaba más o menos un 8 o un 9, y saqué un 6. La sorpresa llegó después, cuando era uno de los tres que habíamos aprobado y mi nota era la más alta de la clase ((y aquí acaba mi intento por emplear un argumento de autoridad))

La filosofía, en el siglo XXI, ha quedado reducida a eso, a una asignatura difícil. Explicaros qué es no da para una entrada solo, da para un blog entero, así que daré una pincelada. La filosofía es la búsqueda del saber, de encontrar respuestas que la ciencia no puede dar ((conocimiento, religión, existencia, belleza...)). La figura del filósofo ha pasado por buenos y malos momentos, en sus inicios, eran sabios que participaban de la vida política. Gente a la que había que escuchar, que peleaba dialécticamente con otro intentando llegar a una teoría que hiciese a todos la vida más fácil. Quizá por este fin, la teología se zampó durante muchos años a la filosofía, porque era mucho más simplista.

Actualmente, la figura del filósofo no existe. Y no existe porque se rompe desde su base, no busca saber, se aprovecha de ello para lucrarse. El filósofo, o es un profesor, o es un político, escritor o periodista, que usa su "título" como argumento de autoridad. El máximo referente en este país es Fernando Savater, motivo por el cual estoy hoy aquí escribiendo esta parrafada que supongo, alguno habrá dejado de leer en la segunda línea. El pasado sábado, aparecía a última hora en el programa de análisis político "la sexta noche". Su presencia, teóricamente se justificaría sola, pero no. Savater estaba allí para vendernos un libro, nada nuevo bajo el sol.

Su actitud, desde un principio, fue altiva. No le culpo, le han dorado la píldora durante años, y tiene libros realmente buenos como "ética para Amador". Libro que por cierto, me obligaron a leer en clase de ética cuando fui expulsado del colegio durante un periodo de tiempo. Pero esa es otra historia que deberá ser contada en otro momento. La entrevista, como digo, comenzaba con un Savater dispuesto a "hacernos ver la luz", soltando cosas como que "somos nosotros, quienes tenemos que intentar entender a los políticos". Pero bastaron 2 minutos y 11 segundos para conocer la verdadera razón de su reaparición y de lo que de verdad le apetecía hablar: Podemos. Ese fenómeno social y político que, objetivamente guste o no, hace vender periódicos, libros, revistas, y dispara los audiómetros cada vez que se mueven en los medios de comunicación. A la vez que se desmarcaba de los políticos, esos a los que segundos antes decía que había que entender, dejaba caer su ideario españolista socialdemócrata y tildaba de ignorantes a aquellos que participan en debates televisados.

Pero el grueso de la entrevista estaba al caer, el presentador citaba varios términos de moda y que no paran de escucharse, y Savater una vez más "nos mostraba el camino". Empezó por el "populismo" y su personal definición mientras nos dejaba claro que él ha sido profesor en América Latina y sabe más que nosotros, también de esto ((pero tranquilos, los latinos votan mal no por su culpa, son unos catetos pero sin querer)). Siguieron con la casta, término que no le interesaba explicar, así que lo hizo brevemente pero fue al meollo, darle la vuelta. Llamarle casta a Podemos, porque según sus propias palabras "han nacido en la televisión y van de tertulia en tertulia". Dejándole el recadito a Monedero y llamándole revanchista, terminando con sus verdades innegables del estilo "nunca han estado a favor de las víctimas de ETA", "nunca han frenado las manipulaciones nacionalistas" o "creen que existen pueblos soberanos" ((esto último en tono de mofa)).

Y ahí estaba yo, alucinando con lo que estaba escuchando en pantalla. Viendo a un señor con los ojos semicerrados mirando desde arriba, hablando como si cada una de sus palabras fuera un axioma. Pensé que la reacción de todo el mundo sería la misma que la mía, ponerle verde, pero no. Y ahí me di cuenta que esta entrada en el blog era necesaria, el señor Fernando Savater es uno de los mejores exponentes del argumento de autoridad. Y claro, esto cala tan hondo en la sociedad, que el 90% que lea esto se preguntará qué tiene que decirle un chaval de 22 años a un profesor de filosofía, y una vez más, sin prestar atención en mis palabras, caerán en ese "esto es así porque él lo dice, porque él sabe más que tú". Y eso es sucio, sobre todo porque, y volviendo al origen de la entrada, mis intereses no son lucrarse, sin embargo los suyos sí. Este señor PARTICIPA en política desde hace años, primero en Ciutadans, y ahora en UyP. Este señor SE LUCRA con la venta de sus libros, con sus apariciones en televisión, con sus artículos en prensa. Este señor no es un filósofo, pero le viene bien decir que lo es para tener ese pedestal invisible. Ese que separa a los que lo saben todo de los que no tenemos ni idea. Tanto es así, que con entrar en el vídeo para revisionar su participación, lasexta ya se encarga de decirnos en la descripción del mismo que argumenta con "referencias de elevada cultura". Claro, si lo comparan con Eduardo Inda...

Mi intención con esta entrada, era de hablar un poco sobre algo que desde siempre me ha apasionado, la filosofía, pero creo que no es tan útil como esto. Creo que es necesario que nos valoremos, y que seamos nosotros y no ellos quienes volvamos a las raíces del pensamiento autocrítico. Nosotros que no ganamos nada ni ondeamos ninguna bandera. Si tenéis datos, información, si habéis leído, si no opináis de oídas, no dejéis que nadie os diga que no tenéis ni idea. Echemos a esa otra casta, a los Savater, a los Reverte, a los Dragó.Volvamos a la filosofía, aunque sea de váter.

NOTA MENTAL: intentar ser más práctico la próxima vez, con decir que están a favor de la tauromaquia valía para ponerles a le gente en contra...cuánto me queda por aprender...

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Artur Mas, el PP, y otras cosas del meter.

Bueno bueno, qué exitazo. ¿No os habéis enterado? Los catalanes, se montan unas elecciones que no llevan a nada y aún así va más gente a votar que en Madrid a las municipales. Bueno, claro, usando este argumento, las municipales de Madrid tampoco valen para nada, estamos en igualdad de condiciones.

Ahora ya en serio ((si es que algo relacionado con la política puede tomarse en serio últimamente)), ¿de verdad os parece una victoria? Pensé que ya que existían enemigos comunes ((políticos, multinacionales, banqueros y demás chorizos no perecederos)) el devenir de los pueblos sería la unión. El progreso como especie, bajo mi punta de vista, sería la de romper fronteras. No creo en los estados, en general. Pocas cosas encuentro más absurdas que el patriotismo o el nacionalismo. La única bandera que me ha representado en mi vida ha sido la de mi equipo de fútbol, y jamás quienes la ondeaban. No os voy a engañar, como espectador de todo este circo me chiflaría ver una Cataluña independiente. Han dado tanto la matraca con el tema que reconozco haber llegado al hartazgo...sus representantes y emisarios en los medios de comunicación son repugnantes, pero ver a un pueblo aborregado como el catalán engañándose así mismo me produce arcadas. Acusando de fascismo, de delincuencia, de opresión a los que vivimos en el resto del país y tapándose los ojos en el suyo. Ellos, ellos que se envuelven sobre banderas y cantan himnos por las calles. Ellos, que tienen el metro cuadrado más caro de Expaña ((término que robo a mi padre desde ya)) junto al nuestro. Ellos que tienen una tasa de paro de más del 20%. Ellos, con un índice de corrupción alarmante. Ellos...dicen que nosotros somos el enemigo.

Y no, que no venga nadie a matizarlo, y a decir que esto va más allá, que es un sentimiento, que no se intenta ofender al resto... Os han engañado, y yo quiero sentarme a comer palomitas mientras veo como os desplomáis. Me duele decirlo, porque hay gente honrada a la que han engañado, pero me duele más por aquellos que tienen dedos de frente y que saben los problemas reales de su país, comunidad, estado, o como quieran llamarlo. En definitiva, de su gente. Esos que se sienten incapaces y a los que les acusan ahora de no luchar "por su país". Lo siento por esa gente que como yo, y como muchos otros, no cree en la división territorial sobre un mapa. Lo siento por ellos. Por aquellos que conocen la historia y que a día de hoy se preguntan cuando Cataluña ha sido un estado independiente como reclamando algo que nunca existió. Lo siento por quienes deciden leer más allá, y saben quien fue realmente Rafael Casanova. Lo siento por vosotros, de verdad, pero no vamos a ser los demás ((a quienes por cierto, ni nos han preguntado si queremos o no a ciertos estados dentro del país, pero no es de extrañar, no nos han preguntado ni si queremos o no la monarquía)) quienes peleemos y salgamos a la calle. No seré yo quien diga que Artur Mas os la ha colado. Ni que Pujol os la coló. Y mucho menos seré yo quien diga quien será el siguiente en hacerlo. Yo sólo voy a comprar palomitas mientras escucho a Serrat, Lluis Llach, Albert Pla o Raimon. Os echaremos de menos, o no. Quien sabe.