martes, 16 de septiembre de 2014

Educación Física, Gimnasia, y otros métodos de tortura infantil

"Diez vueltas al patio. En enero y para calentar. Ahora, te metes al gimnasio y me saltas un potro. ¿Cómo?, ¡pues saltando!"

Estas y otras tantas son las frases que se escuchaban en cada clase de gimnasia ((más tarde llamada educación física)) y en cada colegio de todo el panorama nacional. Para mi, la asignatura peor dada y más inútil de todas con mucha diferencia. Ojo, con esto no quiero decir ni que el resto fueran excelentes ni que en todos los sitios del mundo fuese igual. Sí que sé, por lo que he vivido y oído que es una tónica general, no solo en la actualidad, también en el pasado más reciente ((los que tengáis de 40 para arriba también podréis leer este post y sentiros identificados)).

Y es que, de enseñar, el tema tenía poco. En mis ¿11 años? dando esta asignatura jamás me enseñaron nada práctico. Ni a calentar los músculos de verdad, ni a estirar correctamente ((mover cuello y tobillo en círculos NO es estirar)), ni a respirar, ni me dieron consejos saludables de alimentación, ni de cómo hacer unos primeros auxilios ((sé las reglas del badminton pero no sé salvarle la vida a alguien de la forma más básica, tiene cojones la cosa)). Pero es que ni siquiera me inculcaron a amar el deporte. Entiendo que, en los primeros años, los juegos y la movilidad de los niños es la base, que se diviertan. Con más o menos acierto lo hacían, pero a medida que pasaba el tiempo los conocimientos se estacaban, las exigencias eran más altas y la frustración aumentaba. El colmo llega en primero de bachillerato, donde la asignatura es obligatoria y el barómetro altísimo ((recuerdo por ejemplo, que el 10 era hacer 80 flexiones seguidas, quien haga deporte entenderá la burrada que supone eso en gente sin conocimientos y de 17-18 años))

Pruebas que precisan de una experiencia, de un ENTRENAMIENTO, de una motivación. Llegué a odiar hacer deporte, y eso que al fin y al cabo hacía casi todo lo que se me pedía y aprobaba. Otros, por sobrepeso o vergüenza se veían relegados a falsear lesiones y partes médicos. Pero la culpa no era suya, eso lo tengo bastante claro. Años después, y por mi cuenta, empiezo en el gimnasio, empieza a gustarme, y empiezo a informarme. Entonces es cuando me doy cuenta de la barbaridad a la que se nos obligaba.

En la época de mis padres, la burrada era aún más exagerada. Les obligaban a saltar un potro, por ejemplo, poniendo en peligro su estado físico. Sin una preparación muscular previa, sin una técnica progresiva. A cambio no tenían nada, el mismo momento de forma lamentable pero acrecentado con frustración y lesiones. A día de hoy me doy cuenta como esas personas, que no volvieron a hacer deporte, ni siquiera saben estirar sus trapecios o formas básicas de ejercitar sus músculos.

En mi época, la cosa varió, se intentó dar una mejor educación ((de ahí el cambio del nombre)) pero seguía estando obsoleta. Ni una clase de yoga o pilates para controlar nuestro propio cuerpo, ni un entrenamiento en intensidades progresivas, ni un respeto por el propio cuerpo o el amor al deporte. Gente de mi edad con lesiones en el cuello causadas por un mal entrenamiento, frustradas con la práctica de ejercicio por una exigencia para la que no estaban preparados o conocimientos equívocos. Eso es lo más común. Sacarte al patio a grados bajo cero a correr, después meterte dentro para hacer flexiones sin explicar una técnica ni un porqué ((pobres articulaciones)) y crunchs de abdominales mal hechos que generaban un montón de dolores absurdos que se confundían con las agujetas. Un puto desastre. Por suerte, algún amigo que iba a un equipo de fútbol o basket te enseñaba a hacer las cosas bien, y algo aprendías entre todos.

La pena es que esto continúa así. Si yo fuera padre, y con esto os aconsejo directamente a los que lo seáis, me preocuparía mucho de lo que hacen vuestros hijos en clase de Educación Física. En el mejor de los casos vendrán con malos conocimientos, torceduras o lesiones leves. El cuerpo no es un juego aunque se pueda jugar con el cuerpo. Hagan deporte, que es muy sano, y además divertido. Feliz semana

viernes, 13 de junio de 2014

1-5. Con rima.

Cuando la FIFA organiza algo siempre hay que tener cuidado. No son buenos. En ninguno de los sentidos posibles. El que quiera entenderlo ya lo habrá cogido. 

Arrancaba este mundial con entusiasmo. No por el papel de España, que me temía no sería muy bueno, si no por el nivel del resto de selecciones ((que sin ser excelente prácticamente ninguno de ellos, está bastante más parejo de lo que ha sido otros años)). Se me olvidó, por un momento, quién y en qué circunstancias se organizaba esto. Intenté centrarme en el fútbol pero como he dicho antes "en la FIFA no son buenos".

Y no son buenos ni en su inauguración ((lamentable, absurda, de mal gusto)) ni en la organización ((inacabada, pueril, tercermundista)) y tampoco en lo que a fútbol se refiere. Mientras en los anuncios nos venden el Fair Play, seguimos viendo jugadas en videomarcadores que los árbitros no pueden mirar para corregir un error propio. Jugadas imposibles de equivocarse para un profesional ((perdón, 5 profesionales)) favoreciendo misteriosamente al país organizador. 

Pero hay que estar contentos, ahora marcan la barrera con un spray y nos dicen si es gol o no con un ojo de halcón. Sí, en el 2014, esto es una novedad. Hay que estar contentos porque la fiesta del fútbol es preciosa, y en concreto en España tenemos que estar contentos porque somos los actuales campeones del mundo. 

Pues yo no estoy contento. Y no lo estoy porque se han cargado este torneo de forma descarada. Porque ayer vi 3 claros errores arbitrales favoreciendo a un equipo, y hoy otros 3 en dos partidos. Dos goles anulados a Mexico y uno que no debió subir al marcador por falta a Casillas hace unos minutos.

Y no estoy contento por el juego del equipo. Pero no lo estaba con la convocatoria, ni con el planteamiento. Ni la paupérrima idea futbolística de Vicente del Bosque ((al que admiro, pero no en estos momentos, obviamente)). Ya comenté hasta hartarme que la selección española llevaba un equipo con un mal tono físico, con un único plan A que además está ya bastante estudiado. Meses después Holanda nos pinta la cara y nos manda a casa. No sé, tal vez el césped estaba alto, porque hemos tenido la posesión...

Pero yo he visto otra cosa. He visto a una defensa débil ((con síntomas y evidencias de ello desde la Copa Confederaciones)). A la que además no acompaña el centro del campo, con un Busquets flojo y un Xavi ausente. Con una delantera sin alternativas. Ni un jugador de banda pura, ni un centrocampista goleador o con buen regate. Ni un delantero en forma más allá de Diego Costa ((que personalmente hoy, con todo el estadio en contra y fallando alguna ocasión clara, me ha gustado su trabajo)). Pero no contento con eso, Del Bosque decide matar a España, partir al equipo y quitar al 9 para meter otro peor,cargarse el equilibrio del equipo para que se vean todavía con más fuerzas, las vergüenzas de esta selección.

Pero la reacción de la prensa ya la tenemos delante. Al igual que cuando el ciclo ganador del Barça empezaba a agotarse, comienzan las frases del estilo: les debemos todos, son los mejores, nos dieron un ((inserta aquí el trofeo que quiera)). No hay autocrítica, si se pierde, "es porque no se puede ganar siempre". Prendo Twitter y lo primero que me topo es esto: https://twitter.com/lamacope/status/477555444257673217 

Pues nada, 1-5 y a dar las gracias. A la FIFA, a Blatter, a Del Bosque, a Xavi, a Iker y a Manolo Lama. 1-5, y con rima. Por suerte solo he hablado de fútbol, porque si me paro a pensar un segundo en todo lo que rodea el mundial, probablemente el ABC pediría cárcel para mi.

lunes, 26 de mayo de 2014

Los electores, los vocales, acreditados y su puta madre.

"Democracia: Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos"


Ayer, 25 de Mayo de 2014 el azar hizo que me tocara presidir una mesa electoral. Entiendo que muchos lo consideren como un suplicio y otros tantos como una oportunidad para ganar algo de dinero ((en concreto 62'31 euros)) pero la realidad es que es una experiencia interesante. No sé, como tener un "tamagochi", te puede gustar o no pero como experimento es cojonudo. 



Se puede decir, que cuando hablamos de democracia es como cuando hablamos del espacio. Suena bonito y grande pero no llegamos a comprender del todo lo que es o lo que significa. Pues bien, participar en la elaboración de unas elecciones es entender un poquito más de que va todo esto. 



Mi experiencia a niveles generales fue buena. Hubo buen ambiente y no demasiados impedimentos para realizar lo que, aquel día, era nuestro trabajo. Mucha amabilidad de los votantes y un pasotismo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que agradecí enormemente. Pero no todo era bueno, ni agradable, ni siquiera todo era lo serio que se puede esperar.



Ni cuando se constituyeron las mesas, ni a lo largo del día, ni cuando cobré, tuve que mostrar el DNI por ningún sitio. Cierto que al final, una vez entregados los sobres sí que tuve que enseñarlo pero me llamó la atención la pasividad con la que los trabajadores de la delegación del gobierno nos recibieron ((los cuales estaban tan perdidos como los interventores y acreditados de partidos políticos)). Es más, si hubiera querido, hubiera podido votar sin que nadie me supervise, y es que como te dejan claro en todo momento: la principal responsabilidad recae en uno mismo. Para que todo marche, debes ponerte a ello sin que nadie te explique de forma clara y precisa cual es tu cometido. 



Por suerte, cojo las cosas rápido y los presidentes de mesa de mi colegio electoral eran gente joven ((o algo preparada)) y todo marchó como debía. La burocracia, eso sí, es de la edad de piedra. Desde el listado de cada persona que viene a votar, a golpe de subrayador y regla ((transcribiendo cada nombre y número censal a mano)) hasta el recuento de votos ((manual también y a montoncitos)). Pero lo peor estaba por llegar, una infinidad de papeles copia que pasada la tercera hoja no se veía nada por mucho que apretaras ((prometo que aún me duele la mano)) y la transcripción de los resultados ((obviamente, también a mano)). Firmé, sin exagerar, unas 40 veces. No había ni sello para los justificantes, todo de otro siglo. A pesar de eso me sorprendió, el pucherazo es bastante difícil al menos desde que yo me senté en la mesa hasta que entregué el sobre en el juzgado ((en mi caso en la junta municipal y bajo mi cuenta y riesgo ya que preferí no esperar el bus de ruta de la policía)).



Dejando a un lado todo esto, lo que más me apenó fue confirmar algo que ya me temía: la polarización total en cuanto a partidos políticos, su implicación activa en el proceso electoral, y el nivel cultural e intelectual de los votantes. 

El PP, tenía acreditados en las mesas. Gente en su mayoría muy mayor ((uno de ellos con 92 años, que se quedó dormido literalmente en su mesa con la boca abierta)) y con experiencia en ello. También debo decirlo, muy educada, amable y colaboradora. Hasta el punto de regalarnos bocadillos que su partido les había mandado para comer ((jamás sentí que me influyeran en el voto, aunque obviamente dejaban caer su opinión de vez en cuando)). El PSOE por su lado, optó por tener gente acreditada que ayudaba a los electores que no sabían dónde o como votar y que estuvieron en el recuento ayudándonos en todo lo posible con el papeleo. Mismo método emplearon los de IU aunque bastante más ausentes durante la mañana. 


El odio que puedan tenerse aficionados del Madrid y el Barça no es nada comparado con el desprecio que sentí entre los dos grandes partidos. Los unos se acusaban a los otros de influir en el voto a la gente que les preguntaba, de tirar papeletas a la basura o de cambiarlas de sitio. Un juego absurdo, de niños malcriados en el que por cierto querían hacernos partícipes a los presidentes de mesa. Unos más educados o acertados que otros claro, pero en general con la misma actitud. Divertida para mi, pero imagino que poco agradable para otros que como yo, tuvimos que estar más de 12 horas en ese ambiente ((a pesar de que la participación no llegó al 40% en nuestro caso)).



Estoy harto de los grandes partidos, de los sistemas jerárquicos e impuestos y de lo difícil que lo tienen los minoritarios para igualar fuerzas, pero también debo reconocer la falta de implicación de estos. Tan solo PP, PSOE, IU y Podemos ((este último de forma eventual, pero al que debo excusar por su reciente formación)) tenían representantes allí. De los más o menos 40 partidos a los que se podía votar. La sensación cuando estabas un rato por allí es que la mayoría eran de coña o un grupo de locos con algo de tiempo libre. Si se pide el voto y la implicación del ciudadano, qué mínimo que tu propia implicación. Faltó seriedad entre todos ellos, ni se les vio el pelo.



Pero sin duda, la mayor decepción ((aunque era algo que ya me imaginaba)) fue respecto a los votantes ((no tanto al resultado, en nuestro colegio electoral, "Podemos" competía directamente con los dos grandes)) y su nivel intelectual y capacidad de elección. Leía no hace demasiado que habían permitido a un chico con discapacidad intelectual votar, por tener capacidad reflexiva e inquietudes y conocimientos políticos. Algo que aplaudo y que aplicaría al resto de población en negativo. Gente que no sabe encontrar su nombre en una lista, que a penas saben lo que es un DNI y que se expresan con dificultad. Eso me encontré, especialmente en las primeras horas del día. Personas así y que por cierto, venían con el voto preparado ya de casa ((sospechoso? no lo creo)). Gente que te preguntaba incluso, a quién debían votar. Votos que al final, valen lo mismo que el tuyo. 



Si os dejáis guiar por mis sensaciones ((el voto es secreto y no sé quién voto a quién, aunque a algunos les gustaba dejarlo claro)) me atrevo a afirmar que : si estas personas antes mentadas, y las personas mayores de 65 años, no votaran, al menos en mi mesa, de las 47 personas que votaron al PP, se hubieran quedado más o menos en la mitad. No, no voy a decir que el futuro debamos escribirlo los jóvenes y que estas personas no tienen derecho a elegir, tan solo muestro una realidad. El que quiera entenderla bien, el que no, mejor todavía. 



Fin de la cita. 





lunes, 19 de mayo de 2014

"Cholitis Aguda"

Es mi deber informar a los vecinos atléticos el resultado de las pruebas. En efecto, y tras analizar su actitud, testimonios y euforia, estamos ante un clarísimo caso de "cholitis aguda". 

Tranquilos, a pesar de ser una enfermedad rara y poco común, tiene cura si se coge a tiempo. El tratamiento a seguir es sencillo. Cabeza fría y mirar con perspectiva. De lo contrario y no seguir con las indicaciones, la enfermedad se puede agravar y acabar en lo que se conoce como "cojonitis terminal" ((ver afición valencianista para mayor detalle)).

¿Usted cree haber conseguido el mayor logro de primera división de la historia? ¿Piensa que su equipo ha ganado a base de "echarle huevos"? ¿Cree usted que es el adalid del fútbol modesto? Si es así, o tiene algún síntoma parecido no dude en contactar con un profesional.

Esto que leen arriba, lo escribí después de que el árbitro pitara el pasado sábado y diera al Atlético de Madrid su décima liga. Con humor, intentaba expresar una realidad que veo y que puede llegar a ser peligrosa.

Cierto es que el Atlético de Madrid, y en concreto Simeone se han coronado como un equipo formidable. Cierto que ganarle una liga al Real Madrid y al Barça es algo para celebrar doblemente...pero también creo que se están sacando las cosas de quicio. 

En la liga Española hay referentes. El más claro y reciente es el del Valencia de Benítez. Un equipo de características similares a este que logró nada más y nada menos que llevarse dos ligas a base de rotaciones y buen hacer. Consiguió que la afición ché olvidase las dos finales de Champions perdidas ante Real Madrid y Bayern. La directiva, siempre mirando más su bolsillo que el del club, comenzó las tiranteces con Rafa, que acabó marchándose a Liverpool donde haría historia consiguiendo una copa de Europa. Desde entonces, la idea equivocada de que los planteamientos defensivos y el "echarle cojones" eran los detonantes de aquellas victorias, han hecho que se busque sin parar ese factor, despidiendo y pitando a entrenadores que, tan solo un año más tarde ((como en el caso de Emery)) han logrado la gloria con otro equipo, incluso eliminándoles directamente. 

Por eso, aprovecho esta entrada en mi blog para felicitar a los aficionados del Atlético de Madrid, y sugiriéndoles que bajen los pies, y que vean las cosas con perspectiva. Que no son uno, si no muchos los factores que se dan para que el equipo esté como está ((buena tanda de cantera, equipo bien trabajado tácticamente, rivales en comienzo de nuevos proyectos, libertad de trabajo al técnico...)). 

No olviden que, "echarle huevos", es el tópico más fácil y menos certero cuando se habla de fútbol. Y además, puede ser el primer síntoma de "cholitis aguda".

Feliz semana.





miércoles, 23 de abril de 2014

TDT DEP


Cuando la TDT llegó a España, aquello parecía un desastre. Señales que no llegaban con fuerza, canales que no se veían, misma calidad de pantalla... Sin embargo, poco a poco, llegamos a tener un modelo a imitar por otros países. Un sistema que permitía disfrutar de muchos canales de tele y radio sin pagar un céntimo de más. La calidad de los canales y sus contenidos ya es otra historia. Si te parabas a analizar en frío, de los más o menos 40 canales sintonizables, algo más de la mitad eran publicidad las 24 h, sacerdotisas, videntes, chats, y otros saca-cuartos que siguen sin prohibir desde las altas esferas.  Es decir, que conseguimos unos 16 canales más, de los cuales el 90% eran reposiciones de los canales de los analógicos de toda la vida.

Esa frase de "otro vendrá, que bueno te hará", cobra un nuevo sentido para todos los que enchufamos la caja tonta. Ahora, esos canales de reposiciones con 3 o 4 programas exclusivos, van a desaparecer. Pero no, no para darle cabida a otros espacios mejores, si no para dejar su sitio vacío y seguir viendo grupos sectarios orar o a Sandro Rey riéndose de la gente. Si la TDT ya era mejorable, ahora será desesperante. 

Cierto que se podrían hacer reposiciones con más variedad y calidad. Cierto que se podría dar cobertura a otro tipo de espacios con poco riesgo económico. Cierto que se han acomodado y no le sacan el partido que deberían...pero mejor eso que nada. 

Ahora, los políticos españoles amenazan con eliminar la televisión gratuita y que todos nos pasemos a la de pago. No me sorprende. Pero desde aquí os propongo algo. Pongamos la tele de pago, pero hagamos que las autonómicas y públicas no reciban un solo euro de nuestro bolsillo, y que la tele de pago no sea un pack, si no que paguemos por cada canal de forma independiente.. Telemadrid y La Otra se iban a forrar. 


Felices e irónicos miércoles.

martes, 8 de abril de 2014

Doblar o no doblar, esa es la cuestión.

Siempre han existido profesiones peor vistas que otras. Según estudios, ahora son políticos, periodistas y policías los que encabezan la lista. Hace años los taxistas, butaneros y controladores aéreos se llevaban la palma. Sin embargo, en internet, que forma parte del mundo pero tiene el don de multiplicar panes y peces, ha surgido una nueva corriente de la que ya he hablado alguna vez por aquí. Unos los llaman hipsters, otros culturetas, fumadores de pipa, mainstreams...yo prefiero denominarlos como "tontos de baba".

En su afán por defender sus creencias como dogmas de fé, como si un halo misterioso y divino les protegiera del error, esta vez han decidido aprovechar la huelga de actores de doblaje ((aprovecho para darles la enhorabuena))  y el capítulo en V.O.S.E que emitió ayer Canal + en juego de tronos para azotar, sin ningún pudor y reparo un colectivo profesional y los consumidores de sus productos. Entre los que sobra decir que me incluyo. 

Sus argumentos, son de la fuerza de: "os perdéis el trabajo del actor", "la esencia de la serie", "el ambiente que imprime el director". Y sus ataques absurdos y bastante bajos, como tildar a toda una población mayoritaria de incultos. 

No voy a entrar a rebatir sus argumentos, caen por su propio peso. Me gusta imaginarme a un director que se ha pasado horas colocando una cámara y unas luces viendo como algunos leen unas pequeñas letras blancas en la parte inferior de la pantalla mientras susurran "hay que ver todo lo que se pierden estos catetos". Pero eh, existe una raza superior al hombre, aquellos que dicen poder ver el 100% de la obra con un solo visionado y leyendo a la vez. Esos que son de tal nivel intelectual que ni si quiera tienen la fluidez para entender una conversación en inglés. Porque digo yo, que todos esos que decís que hay que ver las cosas en VOSE, sabréis inglés a la perfección, ¿no?.

Para ir acabando con el tema me gustaría dar la enhorabuena a los actores de doblaje de este país, que hacen una labor magnífica. Que permiten a analfabetos, gente con problemas en la visión, y en general, a cualquier persona, poder disfrutar de unas grandiosas interpretaciones y visualizar a la vez el contenido completo de un material audiovisual. 

Eso sí, antes de despedirme, os pido que hagáis un ejercicio. Si esta entrada no os ha gustado, si os habéis sentido ofendidos, levantaros rápido. Id al espejo, miraros la barba. Acto seguido haced una lista de 20 palabras que preferís decir en inglés existiendo en castellano. Si lográis alcanzar la cifra siento comunicároslo, pero ya estáis dentro "tontos de baba". Os creíais muy originales ¿verdad? así empezaron las grandes sectas...

Y como colofón a todo esto, os dejo un divertido juego:
http://noussommesbobbywatson.fr/serialkillerorhipster/


miércoles, 2 de abril de 2014

Fiesta del cine, funeral de tonterías.



El desconocimiento dicen algunos, es la felicidad. Puede ser. A veces le dan a uno ganas de cerrar los ojos y no enterarse de nada de lo que ocurre a su alrededor. Informarse, o intentar hacerlo a veces puede ser lanzarse al mar sin saber nadar. No es nada nuevo, ni nada que yo vaya a descubrir ahora que la prensa, sin ser nunca bien valorada, pasa por el peor momento de credibilidad de su historia. Sería fácil hablar de ella, de sus errores y de sus meteduras de pata, pero no voy a hacerlo. Hoy no.

O no exactamente. El otro día fui a ver 8 apellidos vascos. Probablemente la película con la que más me he reído en el cine y con la que mejor me lo he pasado de los últimos tiempos. Esto no es noticia, obviamente, la noticia es su recaudación y las críticas de la misma. Me he pasado varios días leyendo gente ((conocidos, foreros y demás internautas)) hablando sobre ella. Todos ellos con cosas positivas que decir y sobre todo con una gran sabor de boca. 


En mi atrevimiento por conocer, indago por ahí y busco el título de la película y la palabra "bodrio" en google. Una vez más, no es sorpresa que haya coincidencias, lo es la persona que hace la crítica. Tras estar a punto de vomitar mientras la leo, me pongo a investigar sobre él. Su nombre es José Antonio Zarzalejos, y no, no es crítico de cine. Ni si quiera ha tratado muchas más veces el tema, ni es un estudioso de la materia. Es periodista. Y opinólogo claro. Como todos. 

Más abajo os adjuntaré su bodrio, porque sí, esto sí que es un bodrio, para que podáis ver la catadura moral de este tipo. No contento con utilizar una película con una clara intención: normalizar y favorecer las relaciones entre personas de diferentes culturas desde el humor y el tópico para dar sus lecciones políticas, decide jugar a ser un entendido. Con frases como "A tal punto que se ha llegado a comparar con la francesa Bienvenidos al norte, que en 2008 fue un gran éxito en Francia y en Bélgica. Sin embargo, Ocho apellidos vascos es un auténtico bodrio que no llega ni de lejos a la altura de la astracanada (un disparate para hacer reír y sonreír con la ironía) de las que elaboraba con maestría Pedro Muñoz Seca" 

Para quien no lo sepa, Pedro Muñoz Seca es abuelo de Alfonso Ussía, periodista de La Razón entre otras y con artículos del nivel de "el cerdo vasco". En España, hace tiempo que se perdió el respeto por el arte, pero nunca es tarde para quejarse, ni demasiadas las veces para hacerlo. Que no se engañe a nadie, en este país no interesa favorecer la cultura, ni respetarla. Una y otra vez intentan cargársela y manipularlas hasta el aburrimiento. Les molesta que la gente vaya al cine, al teatro y que escuchen música. Que despierten. El único arte que defienden es el del dinero. No saben hacer nada, tan solo soltar panfletos como este para que algunos les crean. 

Y después se preguntarán porqué aún hay personas que apoyan a la ETA o porqué otros intentan afiliarse tras años de matanzas hacia ninguna parte... Vuestras mentiras son su mejor publicidad. 

Adjunto el artículo: http://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2014-04-01/ocho-apellidos-vascos-un-bodrio_110271/

Saludos a todos y viva la fiesta del cine!