miércoles, 12 de noviembre de 2014

Artur Mas, el PP, y otras cosas del meter.

Bueno bueno, qué exitazo. ¿No os habéis enterado? Los catalanes, se montan unas elecciones que no llevan a nada y aún así va más gente a votar que en Madrid a las municipales. Bueno, claro, usando este argumento, las municipales de Madrid tampoco valen para nada, estamos en igualdad de condiciones.

Ahora ya en serio ((si es que algo relacionado con la política puede tomarse en serio últimamente)), ¿de verdad os parece una victoria? Pensé que ya que existían enemigos comunes ((políticos, multinacionales, banqueros y demás chorizos no perecederos)) el devenir de los pueblos sería la unión. El progreso como especie, bajo mi punta de vista, sería la de romper fronteras. No creo en los estados, en general. Pocas cosas encuentro más absurdas que el patriotismo o el nacionalismo. La única bandera que me ha representado en mi vida ha sido la de mi equipo de fútbol, y jamás quienes la ondeaban. No os voy a engañar, como espectador de todo este circo me chiflaría ver una Cataluña independiente. Han dado tanto la matraca con el tema que reconozco haber llegado al hartazgo...sus representantes y emisarios en los medios de comunicación son repugnantes, pero ver a un pueblo aborregado como el catalán engañándose así mismo me produce arcadas. Acusando de fascismo, de delincuencia, de opresión a los que vivimos en el resto del país y tapándose los ojos en el suyo. Ellos, ellos que se envuelven sobre banderas y cantan himnos por las calles. Ellos, que tienen el metro cuadrado más caro de Expaña ((término que robo a mi padre desde ya)) junto al nuestro. Ellos que tienen una tasa de paro de más del 20%. Ellos, con un índice de corrupción alarmante. Ellos...dicen que nosotros somos el enemigo.

Y no, que no venga nadie a matizarlo, y a decir que esto va más allá, que es un sentimiento, que no se intenta ofender al resto... Os han engañado, y yo quiero sentarme a comer palomitas mientras veo como os desplomáis. Me duele decirlo, porque hay gente honrada a la que han engañado, pero me duele más por aquellos que tienen dedos de frente y que saben los problemas reales de su país, comunidad, estado, o como quieran llamarlo. En definitiva, de su gente. Esos que se sienten incapaces y a los que les acusan ahora de no luchar "por su país". Lo siento por esa gente que como yo, y como muchos otros, no cree en la división territorial sobre un mapa. Lo siento por ellos. Por aquellos que conocen la historia y que a día de hoy se preguntan cuando Cataluña ha sido un estado independiente como reclamando algo que nunca existió. Lo siento por quienes deciden leer más allá, y saben quien fue realmente Rafael Casanova. Lo siento por vosotros, de verdad, pero no vamos a ser los demás ((a quienes por cierto, ni nos han preguntado si queremos o no a ciertos estados dentro del país, pero no es de extrañar, no nos han preguntado ni si queremos o no la monarquía)) quienes peleemos y salgamos a la calle. No seré yo quien diga que Artur Mas os la ha colado. Ni que Pujol os la coló. Y mucho menos seré yo quien diga quien será el siguiente en hacerlo. Yo sólo voy a comprar palomitas mientras escucho a Serrat, Lluis Llach, Albert Pla o Raimon. Os echaremos de menos, o no. Quien sabe.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

El cuándo y el dónde.

Muchos se empeñan en tratar de definir el arte. Incluso yo he sido uno de ellos, actualmente ni me lo planteo. Me gusta jugar, eso sí, a que es una necesidad. Es una respuesta del ser humano a su entorno, ya sea en forma de queja, reflejo o abstracción.

Antes, durante, y después de La Segunda Guerra Mundial, nace el superhéroe. Claro, tal y como lo conocemos ahora, me parece práctico marcar aquí el punto de partida aunque haya referentes anteriores. Obviamente, la gente necesitaba ver la luz, la salvación, la ética, la esperanza. Crean personajes que guardan todos estos valores y se ponen a contar historias sobre ellos, utilizan el cómic, tebeo, novela gráfica o como quieran llamarle para ser su soporte a lo largo de los años. Décadas después, el héroe ha cambiado. Ahora el ser humano no busca valores íntegros, busca justicia y en muchos casos venganza. La mezcla de géneros y de arquetipos es un referente en el arte actual. El antihéroe ((Walter White, Tony Soprano, Arrow)) triunfa tanto como la comedia dramática ((La que se avecina, Aída, cualquier película de Tarantino)) y en general, la fusión de géneros, la complejidad estructural y el doble sentido.

Como digo, el superhéroe no ha quedado al margen de todo esto, es más, evolucionó pronto. Eso nos permite tener a un Iron Man alcohólico o un Hombre Gigante maltratador. Pero también, por ejemplo, un Batman que no mata a otras personas, por mucho mal que hagan. Nos gusta sentirnos identificados con el personaje y las debilidades son parte de ello. El problema de este género, en el que hoy me he querido centrar y del que soy lector desde hace más de 15 años, es el estancamiento de sus personajes y la desconfianza del lector. Ese no avanzar que tanto se le achaca. Por este motivo, el género se ha desplazado, buscó su sitio y creo que lo ha encontrado. La televisión.

Decía Christian Parker Robbins, buen tipo, adorador de Spider-Man y forero de UM en sus tiempos libres, que las series eran el mejor soporte para estos personajes. Él, en la afirmación, se olvidaba de los cómics, daba por hecho que aquella raíz sólida que los une y vio nacer, no debía ni ser comparada. Pero yo, rizador de rizos como profesión le daba una vuelta de tuerca más. Lo afirmo, "las series son el mejor soporte para los superhéroes".

La explicación tiene dos caras. La cara A es la decadencia en el soporte antiguo. No se apuesta por nuevos personajes, simplemente se recicla, se rebootea y vuelta a lo mismo. El comprador de cómics tiene un defecto, y es su fidelidad. Muchos, independientemente de la calidad siguen y seguirán comprando mientras su sueldo se lo permita. Algo que me parece genial, claro, pero que obviamente repercute sobre todo en la toma de decisiones de los dos gigantes de la industria: Marvel y DC. Ese "sigamos por aquí, que estos lo compran igual". No digo, aclaro y para que se me entienda, que el cómic esté muerto, pero sí que creo que el cómic DE superhéroes tiene un nivel medio bastante mediocre. Grandes dibujantes, coloristas y entintadores condenados a trabajar en plazos muy cortos de tiempo y guionistas encorsetados por la empresa que les da de comer. Obviamente, el cómic es mucho más amplio que todo esto, y cada mes sale un buen puñado de joyas con obras de todo tipo. Desde género policiaco a pornografía.
La cara B es la búsqueda de dinero. De más dinero. Así surgen las adaptaciones de cómics al cine, y recientemente, el boom del género superheroico en la gran pantalla. El éxito es total, pero la calidad es cuestionable. Más de la mitad de las películas tienen un nivel medio bajo, y la sensación muchas veces es que no termina de encajar. Que nos perdemos cosas, que se necesitan más minutos...más ¿números?. ¿Vuelta al cómic? No, es aquí donde aparecen las series. El formato permite hacer la historia más larga, episódica y con mayor matices y personajes. Te permite paladear la evolución del héroe, como en el cómic. Pero nos da algo que este ha perdido, el punto de partida, el camino hacia algún sitio, la espectacularidad, la búsqueda de calidad, el miedo a que el producto deje de funcionar. De esta forma, tenemos Arrow, Flash, Gotham, Agentes de Shield, y muy pronto una nueva ornada de Marvel con personajes de la importancia de Daredevil ((Dan Defensor que llamarían los más veteranos)). Ahora los superhéroes son un género, que se ha movido y ha encontrado su sitio. En definitiva, esa es la historia de siempre, crear arte, pero ser conscientes de cuándo lo haces, y dónde lo haces. Toca disfrutar.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Los padres y la tecnología.

Si no le envías esta entrada de blog a 20 padres con whatsapp antes de las 12 aparece el espíritu de Steve Jobs y te actualiza el sistema operativo del portátil. No, es coña, era un juego de avispado bloggero pero la verdad, y dicho sea de paso, no estaría mal que lo hicierais ((lo de mandárselo a vuestros padres, lo de actualizar el sistema operativo obviamente no)). El siglo XXI es tan loco que los hijos nos hemos convertido en padres tecnológicos de nuestros padres. Antes era habitual que te dijeran "no te metas en el coche de nadie sin mi permiso" o "no aceptes regalos de desconocidos". Ahora eso ha cambiado, somos nosotros los que decimos "mama no te metas en ninguna página por mucho que Carrefour te diga que entras en un sorteo de una cesta" o "tranquilo, no eres el visitante un millón de la página, es publicidad de mierda no te van a regalar ningún coche". Bueno, y mejor aún "deja de enviarme esta cadena, no se va a encender ninguna lucecita en el whatsapp para que no tengas que pagarlo". Es una puta locura.

Supongo que todos nosotros caímos alguna vez en alguna de esas, pero claro, año tras año acabas por entender el fenómeno troll ((aunque a alguno de vosotros se os siga colando ese "PUEDO VIGILAR EL WHATSAPP DE MIS CONTACTOS ES REAL")). Pero ellos...ay...ellos. Son animales indefensos ante la vorágine informática. Creen que los chistes rancios de la radio que envían en forma de vídeo son una novedad, que los códigos de la leche son las veces que las han vuelto a pasteurizar, y que de vez en cuando el propio creador de whatsapp se pone en contacto con ellos para anunciarles una debacle informática.

Ya está bien cojones, tenéis una edad. No mandéis más cadenas de mierda por graciosas o importantes que os parezcan. Nos la suda los chistes picantes que os mandéis por los grupos de padres. Nos da igual si os caduca el whatsapp, si el FBI os hackea vuestra cuenta en facebook y el vídeo de mierda que mantiene tu atención hasta que sale la niña del exorcista y te pega un susto de pelotas. Ya hemos pasado por eso!

Lo pienso bien, y me imagino en el futuro. Diciéndole a mi hijo que me he enterado de algo. Que si doblo el Iphone y consigo que toque el altavoz con el botón de menú suena un leve chasquido y consigo dure más la batería... Bueno, pensándolo así, será mejor tirar de buen rollo y advertir: no os creáis nada de lo que circula por la web. La mitad son leyendas urbanas y la otra mitad cadenas absurdas no aptas para supersticiosos. Ah, y no seáis pesaos leche...que tenemos todos una edad...




Dedicado a mis padres, que por suerte no caen casi nunca en estas cosas y me hacen sentir así como de buena familia.

martes, 16 de septiembre de 2014

Educación Física, Gimnasia, y otros métodos de tortura infantil

"Diez vueltas al patio. En enero y para calentar. Ahora, te metes al gimnasio y me saltas un potro. ¿Cómo?, ¡pues saltando!"

Estas y otras tantas son las frases que se escuchaban en cada clase de gimnasia ((más tarde llamada educación física)) y en cada colegio de todo el panorama nacional. Para mi, la asignatura peor dada y más inútil de todas con mucha diferencia. Ojo, con esto no quiero decir ni que el resto fueran excelentes ni que en todos los sitios del mundo fuese igual. Sí que sé, por lo que he vivido y oído que es una tónica general, no solo en la actualidad, también en el pasado más reciente ((los que tengáis de 40 para arriba también podréis leer este post y sentiros identificados)).

Y es que, de enseñar, el tema tenía poco. En mis ¿11 años? dando esta asignatura jamás me enseñaron nada práctico. Ni a calentar los músculos de verdad, ni a estirar correctamente ((mover cuello y tobillo en círculos NO es estirar)), ni a respirar, ni me dieron consejos saludables de alimentación, ni de cómo hacer unos primeros auxilios ((sé las reglas del badminton pero no sé salvarle la vida a alguien de la forma más básica, tiene cojones la cosa)). Pero es que ni siquiera me inculcaron a amar el deporte. Entiendo que, en los primeros años, los juegos y la movilidad de los niños es la base, que se diviertan. Con más o menos acierto lo hacían, pero a medida que pasaba el tiempo los conocimientos se estacaban, las exigencias eran más altas y la frustración aumentaba. El colmo llega en primero de bachillerato, donde la asignatura es obligatoria y el barómetro altísimo ((recuerdo por ejemplo, que el 10 era hacer 80 flexiones seguidas, quien haga deporte entenderá la burrada que supone eso en gente sin conocimientos y de 17-18 años))

Pruebas que precisan de una experiencia, de un ENTRENAMIENTO, de una motivación. Llegué a odiar hacer deporte, y eso que al fin y al cabo hacía casi todo lo que se me pedía y aprobaba. Otros, por sobrepeso o vergüenza se veían relegados a falsear lesiones y partes médicos. Pero la culpa no era suya, eso lo tengo bastante claro. Años después, y por mi cuenta, empiezo en el gimnasio, empieza a gustarme, y empiezo a informarme. Entonces es cuando me doy cuenta de la barbaridad a la que se nos obligaba.

En la época de mis padres, la burrada era aún más exagerada. Les obligaban a saltar un potro, por ejemplo, poniendo en peligro su estado físico. Sin una preparación muscular previa, sin una técnica progresiva. A cambio no tenían nada, el mismo momento de forma lamentable pero acrecentado con frustración y lesiones. A día de hoy me doy cuenta como esas personas, que no volvieron a hacer deporte, ni siquiera saben estirar sus trapecios o formas básicas de ejercitar sus músculos.

En mi época, la cosa varió, se intentó dar una mejor educación ((de ahí el cambio del nombre)) pero seguía estando obsoleta. Ni una clase de yoga o pilates para controlar nuestro propio cuerpo, ni un entrenamiento en intensidades progresivas, ni un respeto por el propio cuerpo o el amor al deporte. Gente de mi edad con lesiones en el cuello causadas por un mal entrenamiento, frustradas con la práctica de ejercicio por una exigencia para la que no estaban preparados o conocimientos equívocos. Eso es lo más común. Sacarte al patio a grados bajo cero a correr, después meterte dentro para hacer flexiones sin explicar una técnica ni un porqué ((pobres articulaciones)) y crunchs de abdominales mal hechos que generaban un montón de dolores absurdos que se confundían con las agujetas. Un puto desastre. Por suerte, algún amigo que iba a un equipo de fútbol o basket te enseñaba a hacer las cosas bien, y algo aprendías entre todos.

La pena es que esto continúa así. Si yo fuera padre, y con esto os aconsejo directamente a los que lo seáis, me preocuparía mucho de lo que hacen vuestros hijos en clase de Educación Física. En el mejor de los casos vendrán con malos conocimientos, torceduras o lesiones leves. El cuerpo no es un juego aunque se pueda jugar con el cuerpo. Hagan deporte, que es muy sano, y además divertido. Feliz semana

viernes, 13 de junio de 2014

1-5. Con rima.

Cuando la FIFA organiza algo siempre hay que tener cuidado. No son buenos. En ninguno de los sentidos posibles. El que quiera entenderlo ya lo habrá cogido. 

Arrancaba este mundial con entusiasmo. No por el papel de España, que me temía no sería muy bueno, si no por el nivel del resto de selecciones ((que sin ser excelente prácticamente ninguno de ellos, está bastante más parejo de lo que ha sido otros años)). Se me olvidó, por un momento, quién y en qué circunstancias se organizaba esto. Intenté centrarme en el fútbol pero como he dicho antes "en la FIFA no son buenos".

Y no son buenos ni en su inauguración ((lamentable, absurda, de mal gusto)) ni en la organización ((inacabada, pueril, tercermundista)) y tampoco en lo que a fútbol se refiere. Mientras en los anuncios nos venden el Fair Play, seguimos viendo jugadas en videomarcadores que los árbitros no pueden mirar para corregir un error propio. Jugadas imposibles de equivocarse para un profesional ((perdón, 5 profesionales)) favoreciendo misteriosamente al país organizador. 

Pero hay que estar contentos, ahora marcan la barrera con un spray y nos dicen si es gol o no con un ojo de halcón. Sí, en el 2014, esto es una novedad. Hay que estar contentos porque la fiesta del fútbol es preciosa, y en concreto en España tenemos que estar contentos porque somos los actuales campeones del mundo. 

Pues yo no estoy contento. Y no lo estoy porque se han cargado este torneo de forma descarada. Porque ayer vi 3 claros errores arbitrales favoreciendo a un equipo, y hoy otros 3 en dos partidos. Dos goles anulados a Mexico y uno que no debió subir al marcador por falta a Casillas hace unos minutos.

Y no estoy contento por el juego del equipo. Pero no lo estaba con la convocatoria, ni con el planteamiento. Ni la paupérrima idea futbolística de Vicente del Bosque ((al que admiro, pero no en estos momentos, obviamente)). Ya comenté hasta hartarme que la selección española llevaba un equipo con un mal tono físico, con un único plan A que además está ya bastante estudiado. Meses después Holanda nos pinta la cara y nos manda a casa. No sé, tal vez el césped estaba alto, porque hemos tenido la posesión...

Pero yo he visto otra cosa. He visto a una defensa débil ((con síntomas y evidencias de ello desde la Copa Confederaciones)). A la que además no acompaña el centro del campo, con un Busquets flojo y un Xavi ausente. Con una delantera sin alternativas. Ni un jugador de banda pura, ni un centrocampista goleador o con buen regate. Ni un delantero en forma más allá de Diego Costa ((que personalmente hoy, con todo el estadio en contra y fallando alguna ocasión clara, me ha gustado su trabajo)). Pero no contento con eso, Del Bosque decide matar a España, partir al equipo y quitar al 9 para meter otro peor,cargarse el equilibrio del equipo para que se vean todavía con más fuerzas, las vergüenzas de esta selección.

Pero la reacción de la prensa ya la tenemos delante. Al igual que cuando el ciclo ganador del Barça empezaba a agotarse, comienzan las frases del estilo: les debemos todos, son los mejores, nos dieron un ((inserta aquí el trofeo que quiera)). No hay autocrítica, si se pierde, "es porque no se puede ganar siempre". Prendo Twitter y lo primero que me topo es esto: https://twitter.com/lamacope/status/477555444257673217 

Pues nada, 1-5 y a dar las gracias. A la FIFA, a Blatter, a Del Bosque, a Xavi, a Iker y a Manolo Lama. 1-5, y con rima. Por suerte solo he hablado de fútbol, porque si me paro a pensar un segundo en todo lo que rodea el mundial, probablemente el ABC pediría cárcel para mi.

lunes, 26 de mayo de 2014

Los electores, los vocales, acreditados y su puta madre.

"Democracia: Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos"


Ayer, 25 de Mayo de 2014 el azar hizo que me tocara presidir una mesa electoral. Entiendo que muchos lo consideren como un suplicio y otros tantos como una oportunidad para ganar algo de dinero ((en concreto 62'31 euros)) pero la realidad es que es una experiencia interesante. No sé, como tener un "tamagochi", te puede gustar o no pero como experimento es cojonudo. 



Se puede decir, que cuando hablamos de democracia es como cuando hablamos del espacio. Suena bonito y grande pero no llegamos a comprender del todo lo que es o lo que significa. Pues bien, participar en la elaboración de unas elecciones es entender un poquito más de que va todo esto. 



Mi experiencia a niveles generales fue buena. Hubo buen ambiente y no demasiados impedimentos para realizar lo que, aquel día, era nuestro trabajo. Mucha amabilidad de los votantes y un pasotismo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que agradecí enormemente. Pero no todo era bueno, ni agradable, ni siquiera todo era lo serio que se puede esperar.



Ni cuando se constituyeron las mesas, ni a lo largo del día, ni cuando cobré, tuve que mostrar el DNI por ningún sitio. Cierto que al final, una vez entregados los sobres sí que tuve que enseñarlo pero me llamó la atención la pasividad con la que los trabajadores de la delegación del gobierno nos recibieron ((los cuales estaban tan perdidos como los interventores y acreditados de partidos políticos)). Es más, si hubiera querido, hubiera podido votar sin que nadie me supervise, y es que como te dejan claro en todo momento: la principal responsabilidad recae en uno mismo. Para que todo marche, debes ponerte a ello sin que nadie te explique de forma clara y precisa cual es tu cometido. 



Por suerte, cojo las cosas rápido y los presidentes de mesa de mi colegio electoral eran gente joven ((o algo preparada)) y todo marchó como debía. La burocracia, eso sí, es de la edad de piedra. Desde el listado de cada persona que viene a votar, a golpe de subrayador y regla ((transcribiendo cada nombre y número censal a mano)) hasta el recuento de votos ((manual también y a montoncitos)). Pero lo peor estaba por llegar, una infinidad de papeles copia que pasada la tercera hoja no se veía nada por mucho que apretaras ((prometo que aún me duele la mano)) y la transcripción de los resultados ((obviamente, también a mano)). Firmé, sin exagerar, unas 40 veces. No había ni sello para los justificantes, todo de otro siglo. A pesar de eso me sorprendió, el pucherazo es bastante difícil al menos desde que yo me senté en la mesa hasta que entregué el sobre en el juzgado ((en mi caso en la junta municipal y bajo mi cuenta y riesgo ya que preferí no esperar el bus de ruta de la policía)).



Dejando a un lado todo esto, lo que más me apenó fue confirmar algo que ya me temía: la polarización total en cuanto a partidos políticos, su implicación activa en el proceso electoral, y el nivel cultural e intelectual de los votantes. 

El PP, tenía acreditados en las mesas. Gente en su mayoría muy mayor ((uno de ellos con 92 años, que se quedó dormido literalmente en su mesa con la boca abierta)) y con experiencia en ello. También debo decirlo, muy educada, amable y colaboradora. Hasta el punto de regalarnos bocadillos que su partido les había mandado para comer ((jamás sentí que me influyeran en el voto, aunque obviamente dejaban caer su opinión de vez en cuando)). El PSOE por su lado, optó por tener gente acreditada que ayudaba a los electores que no sabían dónde o como votar y que estuvieron en el recuento ayudándonos en todo lo posible con el papeleo. Mismo método emplearon los de IU aunque bastante más ausentes durante la mañana. 


El odio que puedan tenerse aficionados del Madrid y el Barça no es nada comparado con el desprecio que sentí entre los dos grandes partidos. Los unos se acusaban a los otros de influir en el voto a la gente que les preguntaba, de tirar papeletas a la basura o de cambiarlas de sitio. Un juego absurdo, de niños malcriados en el que por cierto querían hacernos partícipes a los presidentes de mesa. Unos más educados o acertados que otros claro, pero en general con la misma actitud. Divertida para mi, pero imagino que poco agradable para otros que como yo, tuvimos que estar más de 12 horas en ese ambiente ((a pesar de que la participación no llegó al 40% en nuestro caso)).



Estoy harto de los grandes partidos, de los sistemas jerárquicos e impuestos y de lo difícil que lo tienen los minoritarios para igualar fuerzas, pero también debo reconocer la falta de implicación de estos. Tan solo PP, PSOE, IU y Podemos ((este último de forma eventual, pero al que debo excusar por su reciente formación)) tenían representantes allí. De los más o menos 40 partidos a los que se podía votar. La sensación cuando estabas un rato por allí es que la mayoría eran de coña o un grupo de locos con algo de tiempo libre. Si se pide el voto y la implicación del ciudadano, qué mínimo que tu propia implicación. Faltó seriedad entre todos ellos, ni se les vio el pelo.



Pero sin duda, la mayor decepción ((aunque era algo que ya me imaginaba)) fue respecto a los votantes ((no tanto al resultado, en nuestro colegio electoral, "Podemos" competía directamente con los dos grandes)) y su nivel intelectual y capacidad de elección. Leía no hace demasiado que habían permitido a un chico con discapacidad intelectual votar, por tener capacidad reflexiva e inquietudes y conocimientos políticos. Algo que aplaudo y que aplicaría al resto de población en negativo. Gente que no sabe encontrar su nombre en una lista, que a penas saben lo que es un DNI y que se expresan con dificultad. Eso me encontré, especialmente en las primeras horas del día. Personas así y que por cierto, venían con el voto preparado ya de casa ((sospechoso? no lo creo)). Gente que te preguntaba incluso, a quién debían votar. Votos que al final, valen lo mismo que el tuyo. 



Si os dejáis guiar por mis sensaciones ((el voto es secreto y no sé quién voto a quién, aunque a algunos les gustaba dejarlo claro)) me atrevo a afirmar que : si estas personas antes mentadas, y las personas mayores de 65 años, no votaran, al menos en mi mesa, de las 47 personas que votaron al PP, se hubieran quedado más o menos en la mitad. No, no voy a decir que el futuro debamos escribirlo los jóvenes y que estas personas no tienen derecho a elegir, tan solo muestro una realidad. El que quiera entenderla bien, el que no, mejor todavía. 



Fin de la cita. 





lunes, 19 de mayo de 2014

"Cholitis Aguda"

Es mi deber informar a los vecinos atléticos el resultado de las pruebas. En efecto, y tras analizar su actitud, testimonios y euforia, estamos ante un clarísimo caso de "cholitis aguda". 

Tranquilos, a pesar de ser una enfermedad rara y poco común, tiene cura si se coge a tiempo. El tratamiento a seguir es sencillo. Cabeza fría y mirar con perspectiva. De lo contrario y no seguir con las indicaciones, la enfermedad se puede agravar y acabar en lo que se conoce como "cojonitis terminal" ((ver afición valencianista para mayor detalle)).

¿Usted cree haber conseguido el mayor logro de primera división de la historia? ¿Piensa que su equipo ha ganado a base de "echarle huevos"? ¿Cree usted que es el adalid del fútbol modesto? Si es así, o tiene algún síntoma parecido no dude en contactar con un profesional.

Esto que leen arriba, lo escribí después de que el árbitro pitara el pasado sábado y diera al Atlético de Madrid su décima liga. Con humor, intentaba expresar una realidad que veo y que puede llegar a ser peligrosa.

Cierto es que el Atlético de Madrid, y en concreto Simeone se han coronado como un equipo formidable. Cierto que ganarle una liga al Real Madrid y al Barça es algo para celebrar doblemente...pero también creo que se están sacando las cosas de quicio. 

En la liga Española hay referentes. El más claro y reciente es el del Valencia de Benítez. Un equipo de características similares a este que logró nada más y nada menos que llevarse dos ligas a base de rotaciones y buen hacer. Consiguió que la afición ché olvidase las dos finales de Champions perdidas ante Real Madrid y Bayern. La directiva, siempre mirando más su bolsillo que el del club, comenzó las tiranteces con Rafa, que acabó marchándose a Liverpool donde haría historia consiguiendo una copa de Europa. Desde entonces, la idea equivocada de que los planteamientos defensivos y el "echarle cojones" eran los detonantes de aquellas victorias, han hecho que se busque sin parar ese factor, despidiendo y pitando a entrenadores que, tan solo un año más tarde ((como en el caso de Emery)) han logrado la gloria con otro equipo, incluso eliminándoles directamente. 

Por eso, aprovecho esta entrada en mi blog para felicitar a los aficionados del Atlético de Madrid, y sugiriéndoles que bajen los pies, y que vean las cosas con perspectiva. Que no son uno, si no muchos los factores que se dan para que el equipo esté como está ((buena tanda de cantera, equipo bien trabajado tácticamente, rivales en comienzo de nuevos proyectos, libertad de trabajo al técnico...)). 

No olviden que, "echarle huevos", es el tópico más fácil y menos certero cuando se habla de fútbol. Y además, puede ser el primer síntoma de "cholitis aguda".

Feliz semana.