lunes, 31 de octubre de 2016

OT: el reencuentro.

Había una vez en una academia...

Han tenido que pasar 15 años para que Operación Triunfo se acabe. Y es que no nos engañemos, OT fue un programa que nunca supo cómo terminar. Puede que porque era demasiado rentable y siempre se podía estirar más la gallina de los huevos de oro o porque era realmente complicado ponerle el broche a algo de tal magnitud ((que llegó a los casi 13 millones de espectadores en la final)). Con el paso de los años la figura de sus protagonistas se fue diluyendo como un azucarillo. Es cierto que algunos como Bisbal, Bustamante o Chenoa gozaban de gran popularidad pero ya no eran "triunfitos", de hecho intentaban quitarse ese estigma que había empezado a convertirse en un problema. Profesores, jurado, presentadores...todos tuvieron que irse acostumbrando. Algunos intentaron mantener el formato, otros se conformaron con mantener su fama y unos cuantos con sobrevivir. 14 años más tarde los concursantes, en un plató de televisión española piden un reencuentro. Las redes sociales estallan y el resto ya lo conocéis.

En mi clase al acabar la ESO hicimos una cápsula del tiempo y quedamos en volver a reunirnos para destaparla 10 años después. La profesora que lo organizaba decía que era el tiempo perfecto para que todos fuésemos iguales pero muy distintos. Para OT el tiempo perfecto han sido 15 años. 15 años han sido suficientes para volver a sentirse orgullosos de lo que son, de lo que consiguieron, y tener la suficiente perspectiva para que todo esto no les sobrepasase de nuevo. Un documental fantásticamente dirigido abría este reencuentro hace tres semanas volviendo a romper las audiencias. ¿Por qué OT fue un hito histórico en la historia de la televisión? Evidentemente hubo muchos factores analizables pero un único resumen. A Chenoa se le escapó en mitad del último programa, dijo algo así como: "funciona". Y precisamente eso es lo que ha sucedido 15 años después. Porque OT funciona, guste más o menos. Siempre fue un reallity disfrazado de talent show en el que, precisamente al no sobreexplotar esa parte y volverla obvia y monotemática tenía mucha más frescura y estaba repleta de tramas interesantes. 

Para muchos de nosotros Operación Triunfo es nuestra infancia, para otros tantos es su adolescencia, y para otros muchos es un recuerdo que jamás vivieron. Algo que han visto en vídeos de youtube o que sus hermanos mayores les han transmitido sin darse cuenta. De cualquier forma, este programa tuvo y tiene la capacidad de paralizar y hacer sentir a quienes lo siguieron una sensación de familiaridad con sus integrantes dignas de estudio. Hoy las redes sociales volvían a caerse con algunos de los mejores momentos del concierto. Y es que musicalmente esto era lo de menos, OT1 era un "campamento de verano" constante y hoy habían vuelto a verse las caras. Como entonces, pero distintos. "Funcionando" otra vez como entonces y haciéndonos sentir como hace 15 años. Quizá por eso este programa saca nuestro lado más fanático. Por eso nos duele ver a Chenoa siendo tratada "como una fan" por David Bisbal o nos emocionamos con el beso de Manu Tenorio y Nuria Fergó...o qué coño, todos nos hemos olvidado un poquito de la buena pareja que hacen Bustamante y Paula Echevarria y hemos fantaseado un poco en su canción con Gisela. Porque Operación Triunfo es nuestro fan de hace 15 años tirando las puertas abajo.

Y se acabó. Ya no habrá más noches de bohemia, ni viviremos por ella, ni estaremos escondidos, ni su música será nuestra voz.... OT se acabó un 31 de Octubre de 2016, 15 años después de que empezase cuando todos hemos levantado el puño al acabar el concierto. Somos las lágrimas de Chenoa, las de Gisela, los giros de voz de Bisbal, los olés de Manu Tenorio y hasta la gorra de Juan Camus. Las injustas expulsiones de Geno y Mireia, la historia del heavy encarcelado de Javián, la amistad de Álex y Bustamante, el arte de Nuria Fergó y el talento oculto de Alejandro Parreño y Verónica. La infancia de Natalia, el piano de Naím y nuestra Rosa, de España.Con ella empezó todo. Con una chica inocente aislada del mundo que tenía una de las mejores voces de este país. Oculta bajo un montón de inseguridades y ganas de vivir. Todos fuimos Rosa y tal vez todos lo seamos. Su cuento acaba aquí. Como el nuestro. Somos 16 concursantes y un puñado de sentimientos sin saber a donde dirigirnos ahora. Porque Operación Triunfo se acabó, y el que crea que no es más que un programa, es que no sabe de lo que habla. 

Y fueron felices y comieron perdices. 

sábado, 29 de octubre de 2016

Guillermo se ha pasado el freestyle

Cuando escuché la noticia por primera vez me pareció que aquella proeza era imposible. Un tío tenía que improvisar rapeando durante 24 horas sin parar más de 3 segundos. Cuando me enteré de que aquel tipo era Arkano ya solo me pareció muy poco probable. La primera vez que le ví en directo él tenía 15 años, era la final nacional de la Red Bull Batalla de los Gallos y se coronó campeón. Yo solo tenía un par de años más que él y por eso conecté pronto con su personaje, era de Arkano. El tiempo pasó y el freestyle tuvo un bajón mediático importante, Red Bull dejó de celebrar los campeonatos y su figura mediática dentro del panorama se diluyó como un azucarillo. Por suerte, el freestyle, las batallas de gallos, el rap en general, nace y resucita una y ora vez en la calle. Arkano volvió a la escena e impresionó a todos con un bicampeonato nacional aplastando a todo aquel que se puso por delante. Ya entonces empezaba a tener algo que contar y era mucho más que un niño con facilidad para rimar, era mensaje, lírica, ingenio y mucho cerebro. Pero Arkano tenía una espinita, ser campeón internacional...y obviamente lo consiguió. En Chile, venciendo al rapero local y ondeando una bandera del orgullo gay.

El hip hop desde sus inicios ha tenido una fuerte crítica social...pero el rap, y en concreto las batallas de gallos siempre pecaron de homófobas y machistas. Acusar a alguien de ser homosexual estaba bien valorado y Arkano le dio la vuelta a todo eso. Todos le respetaron y a todos nos hizo reflexionar. 24 horas más tarde de su reto uno solo puede admirar la obra de un genio. No es un récord guinness más. No es tirarse de la estratosfera con mucho valor ni tener los pulmones y el cerebro muy preparados para aguantar debajo del agua. Guillermo, que ese es su nombre real, se ha metido en una caja de cristal en el centro de Madrid para contarnos su visión del mundo y de la vida. Nos ha contado que detesta que juzguen a la gente por su condición y que la clase política es culpable por ello. Que la intolerancia es la peor de las lacras. Que es vegetariano pero que no quiere imponerle esa idea a nadie, se conforma con que moderemos el consumo de carne y respetemos a todas las especies. Que hoy a la televisión le interesaba su circo pero no el mensaje del payaso. Se lo dijo en directo, mirando a las cámaras de RTVE mientras les acusaba de manipular y no dar visibilidad a la crítica social. Se lo contó al micrófono de la COPE y les recriminó ser el arma de la conferencia episcopal negándose a traicionar sus principios poniéndoles buena cara. Se acordó del 15 M, que curiosamente nació en ese mismo lugar y que él considera gran parte de lo que ideológicamente es. Todo mientras su garganta se rompía, sus ojeras se hundían y sus labios se secaban. Pero su cordura seguía intacta. Improvisando, rapeando, jugando al ahorcado, a las noticias. Rimando con la primera cosa que veía. Manteniendo conversaciones con gestos a través de un cristal insonorizado. Puro rap, 24 horas de crítica y arte en el centro de Madrid.

Un agotado Arkano bajaba de su particular escenario 24 horas, 34 minutos y  27 segundos más tarde tambaleándose y muy emocionado. Por ese cajón de cristal habían pasado amigos, familiares, freestylers, actrices, músicos...pero él necesitaba abrazarse a la gente. Esos que le habían observado con atención desde fuera, algunos durante más de 10 horas. De los que por cierto se había preocupado en todo momento, cuidando hasta el más mínimo detalle. Subió Arkano y bajó Guillermo, del que habían cuestionado una y otra vez su orientación sexual por el simple hecho de no manifestarse respecto a ello y defender al colectivo LGTB públicamente. Bajó y besó a su NOVIA entre lágrimas. No eran Íker y Sara Carbonero, ya les gustaría a estos últimos. Continuó y abrazó a la gente que se había mantenido en primera fila durante tantas horas, entre vítores y alegría, el reto de Arkano había acabado.

Gracias por hacerme sentir orgulloso de un movimiento del que renegué durante algún tiempo. Gracias por dejarnos disfrutar y hacernos partícipes de tu juego. Gracias por ser el altavoz para muchos de nosotros. Mañana el rap será portada en muchos sitios y unos cuantos miles de personas recordarán lo que este maldito genio nos ha explicado durante tanto tiempo. Han sido más de 18 horas por mi parte siguiendo el evento y puedo decir que no ha sido tiempo malgastado, ha sido tiempo invertido. Gracias Guillermo, te has pasado el freestyle.

viernes, 24 de junio de 2016

Vaya usted a votar.

Vaya usted a votar. Vaya, no hace falta que se lo piense. De hecho si no se lo piensa mejor. Vaya usted a votar. Vaya usted a votar porque si no vota no podrá quejarse. O eso dicen por ahí. Vaya usted a votar porque es su derecho, y para uno que tiene no vaya a desperdiciarlo. Aproveche y use el DNI para algo más que entregárselo a un policia con una lata de cerveza en la mano. Vaya, vaya usted a votar. Disfrute de las mesas electorales con sus colas interminables y sus involuntarios vecinos con cara de haberse metido en un lío. Disfrute de los corrillos de apoderados y acreditados sientiendose parte del juego. Disfrute de los programas de televisión retransmitiendo los resultados minuto a minuto. Con sus hooligans y todo. Disfrute de la democracia, huélala, huela la burocracia, la regla, el subrayador amarillo y una montaña de sobres metidos en una urna sellada con cinta aislante. Huela el ambiente en la calle, a domingo de decisiones: si voto por la tarde o mejor por la mañana porque luego hay mucha gente. Disfrute de los expertos politólogos por un día, de los adivinos y de los agoreros. Disfrute de los chascarrillos en twitter y de los mensajes que llegan al grupo de whatsapp de su padre refrito de alguna página de facebook. Ame la democracia y abrázela como si no existiera un mañana. Porque si no lo hace mañana podrán culparle de cargarse este país y de hacer que siempre ganen los mismos. Los mismos, los de siempre, porque debe ser que hay otros. Amenice su día de libranza con sus conocidos observándole en la distancia porque está votando a los otros. A LOS OTROS. Ellos saben que usted está a punto de cargarse su amado país y aún así no le disparan. Casi ni le gritan. Ni nada. Ni nada. Los otros. Esos tienen la culpa. Si hubieran dejado a los de siempre nada de esto hubiera pasado. Nada de esto. Lo de los otros. Lo de siempre. Vaya usted a votar. Vayan ustedes a votar y arreglen el país de una santa vez, que yo ya me he cansado.

lunes, 21 de marzo de 2016

Volver a empezar

Acabo de preguntarle a mi madre sobre la forma en que los educadores impartían clase en su época. Me comenta que abrían el libro y el profesor les explicaba el tema, apuntaba en la pizarra y ellos copiaban. De esto hace casi cincuenta años. Hace cincuenta años no había teléfonos móviles, los ordenadores ocupaban tanto o más que una habitación y España estaba sometida bajo un régimen dictatorial. Unos cuarenta años después ya había móviles, windows y apple habían sacado ya varias versiones de sus navegadores para PC y España estaba sometida bajo lo que se denomina "monarquía parlamentaria". Mis profesores comentaban el tema que tocaba en el libro y nos hacían copiar lo más importante. Diez años después, los teléfonos móviles han superado a los ordenadores, los niños manejan las versiones de android como si fueran caramelos y España...bueno, España sigue igual. Lo curioso es que acabo de preguntarle a una amiga cuyo hermano cursa ahora sexto de primaria que le transmita la misma cuestión que le había hecho hacía un rato a mi madre. La respuesta ha sido prácticamente la misma. El profesor les explica el tema y ellos van tomando apuntes como pueden.

No quiero decir con esto que la educación no haya cambiado nada en cincuenta años, pero parece bastante claro que va mucho más lenta respecto a todo lo demás. Esta semana parece una de esas propicias para hablar de "educación", y no me refiero a como sentarse en una silla ((recuerdo que a los profesores les molesta bastante que te columpies, por cierto)). Me refiero más bien a la enseñanza cultural e intelectual a la que se somete a niños y adolescentes en los colegios, institutos y universidades. Esta semana dedican un programa en "prime time" en el que se cuestionan por primera vez si es normal que los niños, tras una jornada de más de seis horas tengan después casi otras tantas de deberes. Sí, ahora, en el siglo XXI. Pero bueno, nunca es tarde.

Debo ser sincero, soy muy crítico con el sistema educativo. Y no, no fui uno de esos que fracasó y tuvo que abandonar el barco antes de tiempo. Ni de los que lo pasaron mal con sus compañeros en clase, ni de los que lloraban por las mañanas porque tenían que ir al cole. Se puede decir que fui feliz en todos los aspectos. Ahora bien, creo que de los más o menos quince años que me tiré estudiando el 90% del tiempo fue una verdadera pérdida de tiempo. Y ojo, no quiero decir con esto que no aprendiera nada, quiero decir que podía haber aprendido mucho más. No solo mucho más, también mucho más divertido y mucho más interesante. Escuchaba alguna mente preclara esta semana que era muy importante que los niños copiaran sin parar enunciados, que les ayudaba para no sé exactamente qué cosa. Estaría bueno, pon a cualquier ser humano a hacer cualquier gilipollez que se te ocurra durante 40 horas a la semana y puedo asegurarte que aprenderá alguna que otra habilidad ((habeis visto Karate Kid? pues más o menos)). Sí, defienden que copiar enunciados es super importante, en el siglo XXI. ¿Escribir redacciones, poesía? Nada, eso son tonterías. Copiar enunciados es la clave del éxito educacional de nuestro país. Claro, debe ser todo un éxito cuando el 90% de mis amigos comete faltas ortográficas y son incapaces de redactar o expresarse de forma fluida si tienen un público delante. Y no, no son precisamente fallas del sistema educativo ((o al menos no todos)), muchos de ellos tienen carreras y la mayoría cursa o ha cursado estudios superiores. Debe ser que no eran muy buenos con los enunciados.

No se crean, no todo han sido lagunas y estancamientos. En algunos colegios ya permiten ir a los alumnos con ordenadores, utilizar cutre-softwares que les compran en lotes a las editoriales de libros de texto y ponen algún que otro power point ((bueno, eso los guays)). Algunos se piensan en serio que la evolución es sustituir el papel y el lápiz por la hoja de word y el teclado y la pizarra por el proyector. No solo hemos cambiado en el consumo tecnológico, también hemos cambiado la manera de expresarnos y la forma de interactuar con nuestro entorno. Hemos cambiado la forma de comunicarnos y por tanto también debemos cambiar la forma de aprender. Tenemos una generación de padres temerosos que temen todo aquello que desconocen. Creen que si su hijo ve a veinteañeros en youtube diciendo palabrotas él no parará de repetirlas. Creen que si su hijo juega a videojuegos no sabrá relacionarse con los demás niños. Creen que si le dejan libertad para navegar por internet posará desnudo para un pedófilo a las primeras de cambio o que si juegan a matar gente serán unos psicópatas de "notemenees". Claro, es muy fácil que tu hijo venga diciendo palabrotas y tú le eches la culpa a los youtubers, que no quiera salir de casa y digas que es porque se pasa demasiadas horas con la consola o que si en él se despiertan síntomas sexuales o violentos que no se corresponden a su edad es por "a saber que habrá visto en la red". Es muy fácil mirar hacia fuera.

Pero los profesores no son padres, o más bien, los profesores no son padres de sus alumnos ni tienen la misma preparación ante la educación que cualquiera que haya practicado sexo sin protección y esperado nueve meses a ver qué pasaba. Los profesores son en teoría, unos de los profesionales más importantes que tiene un país para su buen funcionamiento. No obstante son protegidos como tal. Pegar a un mecánico no es lo mismo que pegar a un profesor a efectos legales. Ni a un policía. No digo que me parezca bien o mal, reflejo una realidad. Como tal se esperaría de ellos una implicación y vocación solo apta para un tanto por ciento muy reducido de nuestra sociedad. Pues no. En muchas ocasiones son profesionales frustrados. Cada uno de su campo o de su materia. Otro tanto por ciento son víctimas de su propia carrera. Cansados y obligados a trabajar en algo que ya no viven por mantener una familia. Siempre que comento este tipo de cosas la gente suele saltarme al cuello. Suelen defenderlos. La figura del profesor para muchos sigue siendo intocable. Les justifican con lo poco que cobran o lo difícil que es gestionar todo esto. La carga de trabajo que tienen o la presión a la que están sometidos. No digo que todo esto no sea cierto, pero de la misma forma que todos estamos de acuerdo en que si un policía armado pasa por una depresión o muestra síntomas de violencia debe ser apartado del cuerpo, también deberían hacer lo propio con los educadores. Lejos de hacerlo les protegen hasta límites insospechables. Podría narraros decenas de casos en los que los alumnos se han puesto en pie de guerra contra uno de ellos y año tras año han permanecido en su puesto. También podría contaros otros tantos casos de profesores que nos han reconocido que han perdido su pasión por la enseñanza pero que deben seguir ahí por supervivencia. No se les protege y la mayoría de ellos tampoco tiene la valentía suficiente para retirarse a tiempo. Eso sí, si soy especialmente crítico con los malos es porque sé que los hay buenos. Buenos no, excelentes. Profesores que te hacen amar una materia o que simplemente te ayudan a encontrar tu sentido del humor. Profesores que te devuelven las ganas de aprender. Maestros, como a mí me gusta llamarlos. De hecho, esta reflexión se la dedico a todos ellos.

Al igual que los médicos aprenden a manejar máquinas que hace diez años no podían ni imaginar, los profesores deben aprender a interpretar los lenguajes. Deben entender porqué los chavales se quedan pegados a vídeos de youtube y memorizan mejor cualquier chorrada que les cuenten en ellos que lo que quieran enseñarlos en clase. Deben hacer autocrítica y plantearse si es justo que esos chavales a los que admiran se pasen más horas preparando un vídeo de 10 minutos que ellos una clase de 50 minutos. Se trata de crear contenidos amenos, rápidos e interactivos. No podemos seguir subrayando en libros ni hacer esquemas con una tiza como hace cincuenta años. Tal vez sea la hora de replantearse todo. De replantearse si las ventanas de los colegios deben ser más grandes, si la disposición de las mesas debe ser otra, si la forma de dirigirse al alumnado debe o no ser la misma, si hay que dividir los estudios por materias, si ha que hacerlos elegir una u otra cosa a cierta edad. Si la meta debe ser crear ingenieros o gente feliz con lo que hace. Tal vez sea la hora de reconocer que lo hemos hecho muy mal. De no echar balones fuera, de no culpar a lo que no conocemos. De no prohibir ni criminalizar lo que nos da miedo. Tal vez sea la hora de educar a los educadores y de enseñar a los maestros.




domingo, 12 de julio de 2015

La confianza de que será algo eterno.

El otro día divagaba con un amigo sobre los genios. Concluimos que, aunque existan, sólo pueden serlos una vez muertos. Javier Krahe ya es un genio.
Le conocí como sólo puedes conocer a un genio, en un viejo casette que guardaba mi padre entre su extensa colección de música. Probablemente el nuestro fuera un idilio condenado a producirse, y como sólo puede suceder con el amor el nuestro fue a primera vista. A primera oída en este caso.
No sé si sería la berborrea, el gracejo o la ironía, pero Javier me ganó, como a la mayoría, en la Mandrágora. Con la única diferencia de que yo llegaba con 20 años de retraso. Porque no tarde, nunca es tarde para descubrir aquello.
Como cualquier poeta o mago de la palabra, que eso era en definitiva Krahe, era un libro que jamás se termina de leer. Que te sorprendía a cada página que descubrías. Más tarde y de rebote, escucharía su mítico "dónde se habrá metido esta mujer" con risas de uno de mis tíos de fondo. Curiosamente, varios años después su hijo, mi primo, me pasaría un CD recopilatorio con varios géneros cuya primera canción no era ni más ni menos que "Don Andrés Octogenario". Lo dicho, condenados a entendernos.
Krahe no sólo es y será un genio,también fue una gran persona. No hacía falta conocerle tú a tú para saber que bajo esa ala de loco cuerdo, bajo la pluma de sátiro, bajo el mordaz humo de sus cigarros se escondía un hombre sabio, bondadoso y profundamente empático. Decía Sabina que era un genio que no nos merecíamos. Yo añado, que nunca comprendimos. Un hombre adelantado a su tiempo que también es el nuestro. Un mal cantante y un peor guitarrista que se ganó la vida trovando como sólo los genios saben.
Curiosamente, nuestro idilio iba a culminarse hace poco más de dos meses. Mi padre y yo sopesábamos la idea de ir a uno de sus conciertos. De esos que no valían más de lo que la gente tiene, como él mismo decía y se preocupaba. Al final optamos por ir a ver a Faemino y Cansado pensando que era más probable que esos dos se cansasen de actuar a que Krahe muriese. Nos equivocamos. Él que jugó y habló tantas veces con y de ello. Él que le escribió una oda a la hoguera. Él que señaló con el dedo a los hombres blancos con lengua de serpiente. Él que defendió la libertad, la individualidad del ser,  el gozo y disfrute de la cultura, de la vida. Él que lo cuestionaba todo, que se enfadaba y reconciliana con Dios. Él que nos daba lecciones sin darse cuenta. Él nos deja cuando más le necesitábamos. Krahe muere, pero nace el genio. Porque los genios no mueren. Los genios nacen.

Quien sabe, tal vez desde algún rincón de Zahara de los Atunes, Javier nos dejase con un disco rayado de Brasans sonando de fondo mientras sostenía un cigarro y una copa con cada mano. Con "la muerte abrazándole de algún modo especial...lo que tampoco es paja"


lunes, 15 de junio de 2015

Varas de medir.

Todavía no había sido investida Manuela Carmena y algunos ya te lanzaban aquello de "a ver qué hacen ahora los tuyos" o "estarás contento que habéis ganado". Como he dicho siempre, no pertenezco a ningún partido político. Es más, me han ofrecido formar parte de uno mediante un proyecto y ni siquiera me he planteado la respuesta. Era un NO rotundo. Aunque por supuesto, tampoco he ocultado nunca mis preferencias ni mi voto. Yo voté a Ahora Madrid el pasado 24 de Mayo. Votar no es más que una opción política, no es un contrato de por vida que me obligue a defender a este u otro partido político. Así que "ni son los míos" ni "estoy contento de la victoria". Más bien, estoy bastante contento por la derrota de otros.

Sinceramente, estaba expectante, contento e ilusionado por la posible gestión que hiciera Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. En mis 23 años como ciudadano madrileño no he conocido otra gestión que la del PP, cuyos resultados han sido a todas luces catastróficos para esta ciudad. Comprended entonces, que había cierta ansiedad por saber las primeras medidas y posturas que tomaría el gobierno entrante. Así pues, las primeras horas fueron sensacionales y esperanzadoras. Manuela quería romper con el trato de "excelentísimo" y la forma en la que hasta ahora se tomaban decisiones para la ciudad. Además, no dudó en señalar con el dedo a quienes no le habían dado los datos necesarios para tener un plan más concreto en puntos de tanta relevancia como los desahucios o la malnutrición infantil. Que no fueron otros claro, que el gobierno saliente. En Telemadrid, hasta ahora coto de caza de Esperanza Aguirre, estaban entre condescendientes y temerosos. Me preguntaba si quedaría alguno de toda esa bandada de manipuladores y pelotas dentro de uno o dos meses. Todo parecía marchar como debía.

Pero, tirando de refranero español, poco duraría la alegría en la casa del pobre. Casi no habían ni pasado 24 horas y la máquina anti-revolucionaria ya había comenzado a funcionar. Se filtraban, como ya todos sabréis, unos tweets del futuro responsable de Cultura de Ahora Madrid, Guillermo Zapata. En ellos, hacía varios chistes de humor negro sobre judíos, víctimas de ETA o Marta del Castillo. Me lo tomé bien, imaginé que sería TT un par de días y que la derecha más rancia y asustada iría a machete a por él hasta que otro argumento mejor se pusiera de moda. Comenzaba en este marco, la lamentable entrevista de Manuela Carmena con Ana Pastor. O debería decir más bien, la lamentable entrevista de Ana Pastor a Manuela Carmena. Tenía delante a la futura alcaldesa de Madrid y media entrevista la pasó preguntando ((bueno, preguntando, más bien interrogando)) sobre la polémica suscitada con los tweets. La otra media no fue mejor, en base a especulaciones ((al parecer la "periodista" tenía más claras las cuentas del Ayuntamiento que la propia alcaldesa)) la decía todo lo que no iba a poder cumplir de su programa. Ah, y para rematar, un poco de independencia de Catalunya. Que si caes en un charco igual viene hasta bien. ¿Verdad Anita?

La sensación que tuve finalmente, es que Manuela no pintaba nada allí, y que la estaba bien merecido por ir a un programa de televisión sin tener nada que contar con el paupérrimo nivel periodística que reina en nuestro país. Pero tranquilos, porque quedaba lo mejor. La polémica de Zapata ((y no hablo de Emiliano, ese nunca fue TT para nuestra desgracia)) era imparable. No sólo los rancios y reventados habían atacado ferozmente al pobre Guillermo ((que no tardó en pedir perdón si alguien se había sentido ofendido)) si no que la izquierda de este país, una vez más, demostró porqué no valemos ni para tomar por culo. Los mismos que defendían la libertad de expresión con la operación araña, los mismos que defendían el humor irrelevante de las portadas del jueves, los mismos que defendían el humor negro de algunos tweets sobre la muerte de Carrero Blanco, esos mismos tildaban de lamentable la actitud de Zapata. Decidieron pues, en cuestión de horas, donde había que poner el límite al humor.

Y vayamos por partes. En primer lugar, afiliados y afines al PP ((partido de herencia franquista y que nunca ha condenado las muertes ni la represión, y han votado en contra de leyes que dignificaban a los repúblicanos caídos y a favor de la permanencia de símbolos del régimen)) se echaba las manos a la cabeza. Incluso amenazaban con llevar el caso a Europa. Ellos que desahucian gente, que no dejan dormir a los mendigos en las calles, que multan por rebuscar en la basura, que deciden sobre el cuerpo de otras mujeres, que apoyan y venden armas a gobiernos genocidas. Ellos que, en su mayoría se les ha visto rodeados de banderas anticonstitucionales y maltratan con sus leyes al diferente, ellos hoy se llevaban las manos a la cabeza. Pero sigamos, porque ahora la comunidad judía de Madrid se ha sentido ofendida. Comunidad que  por suerte no conozco a fondo como sí lo hago con la católica, pero de la que voy a comentaros algo al respecto. Un buen amigo ha estudiado durante años en un colegio donde la mayoría eran judíos ((por circunstancias que no vienen al caso)) . Esta tarde me decía lo siguiente "la comunidad Judía de Madrid se ha ofendido por el tema de los tweets, esa misma comunidad judía de Madrid que posa quemando banderas de Palestina y te dicen tan tranquilamente que hay que exterminarles. Esa misma Comunidad Judía de Madrid que me llamó nazi cuando me negué a firmarles para liberar a un soldado israelí que participaba en la masacre a Palestina". Obviamente, no digo ni decimos que la Comunidad Judía oficialmente haga todo esto, simplemente muestro otro pequeño ejemplo de la doble vara de medir que se tiene con este tema. Porque os aseguro que este ejemplo no es inventado ni mucho menos aislado.

No creo que deba daros ahora una charla sobre porqué el humor no debe tener límites, pero sí que me gustaría plantearos mi punto de vista. Sé chistes de humor negro, hago chistes de humor negro y me he reído con chistes de humor negro. Ni cuando los hago ni cuando me río estoy pensando en lo macabro o doloroso que pueda ser para la víctima, porque no me estoy riendo de su situación, si no del posible juego de palabras o términos que se asocian con ingenio. De esa forma, puedo movilizarme en contra de la xenofobia y el fascismo ((como sabéis que lo he hecho)) y preguntaros qué es un negro en una fiesta de neonazis. Y que obviamente todos me respondáis que la piñata. Hace unos meses todos eramos Charlie, todos alzábamos la bandera del humor por encima de cualquier pero. Sin embargo hoy, Guillermo Zapata ha dimitido por unos chistes twitteados antes de ser una figura pública y política. Manuela Carmena ha aceptado la dimisión por una presión popular. Ha perdido el envite y la máquina no va a parar. Ya están pidiendo incluso la dimisión de la sustituta en el área de Cultura. No van a perder el hambre hasta llevárselo todo.

Manuela Carmena no ha estado a la altura, y la decepción para muchos de nosotros ha sido absoluta. Y a diferencia de otros, que defienden a su partido como si les pagasen por ello ((conste en acta que tengo la certeza de que a algunos sólo les quitan dinero, si no seguiría sospechando que les llegan sobres con dinero todos los meses)) hoy muchos de nosotros la criticamos y ponemos en la palestra. No pido su dimisión, ni me movilizaría por ella, dado que "en el país de los ciegos, el tuerto es el rey"...O al menos de momento. Así no Manuela. Así no.


Ah, perdón a los ciegos y tuertos que hayan podido sentirse ofendidos por este último refrán. Aunque...un momento, los ciegos no podrán ver mis disculpas. ¿No?.


Feliz semana.



domingo, 17 de mayo de 2015

Fomentar la venganza.

En clase de ética nos pusieron “La Milla Verde”. Una película de esas que te marcan para siempre, que cuestionan tu existencia, que te taladran el cerebro con preguntas. Tras disfrutarla, la profesora dividió la clase en dos grupos, unos debían estar en contra de la pena de muerte y otros a favor. Me tocó en este último. Supongo que influenciado por mi entorno familiar, por aquel entonces tenía una ideología de izquierdas y pacifista. Tenía grabado como un axioma que la pena de muerte era algo injusto y terrible, así que supuse que me sería realmente complicado defender una postura con la que no estaba de acuerdo. Tras esos 40 minutos de charla, mi opinión cambió totalmente. Me puse tanto en la piel de la víctima que terminé por convencerme. Mi profesora concluyó el debate con la siguiente frase: “al ser creyente, yo creo que Dios es el único que puede quitar una vida”. Supongo que esto no ayudó. Con 16 años yo estaba a favor de la pena de muerte. Con orgullo.

Meses después, recuerdo una conversación con mi padre. Él me dejaba caer que las cárceles no deberían existir. A mi me pareció una locura implanteable. ¿Dónde íbamos a meter a los asesinos, pederastas, terroristas y ladrones? ¿Cómo ibamos a darles justicia a sus víctimas? ¿Cómo ibamos a apagar el dolor de quien ha perdido a su mujer, su hijo o su madre? Los delincuentes en la cárcel y cuantos más años mejor. Eso pensaba yo por aquel entonces, supongo que con orgullo.

Tuvieron que pasar muchos años para que esa idea mía sobre la justicia volviese a tomar un rumbo distinto. No recuerdo exactamente cuando sucedió pero imagino que leyendo algo sobre el proceso que siguen países como los Estados Unidos. Lo cierto es que acabar con la vida de alguien volvió a parecerme atroz. ¿Dónde quedaba entonces la reinserción? Si el ser humano deja de confiar en los de su especie, ¿dónde está el límite?. ¿Para qué sirven entonces las cárceles?. No fue hasta este año donde terminé de convencerme de que no era la sentencia el punto a cambiar, lo era todo el sistema ético. Todo el tratamiento que se le da a un delincuente. Esta vez sí me acuerdo, y también me pilló leyendo. Un libro titulado “Un Resquicio Para Levantarse”. Su autor era Javier Ávila Navas. Más conocido por su nombre de guerra , “el niño”. Preso la mayor parte de su vida y uno de los fundadores del A.P.R.E. ((Asociación de Presos en Régimen Especial)). Una historia que merece la pena ser escuchada. En él, narra la vulenarción continuada de los derechos humanos en las cárceles españolas. Pero la reflexión final que saqué de allí fue la siguiente: la cárcel sólo te hace peor persona. Mirandolo desde un punto de vista frío, es normal que un delincuente empeore rodeado de más delincuentes. Como si la privacidad de la libertad fuera a convertirles de golpe en ciudadanos modelo. Castigamos y amedrentamos. Así es como educamos. No hagas esto porque “pueden meterte en la cárcel” en lugar de, no hagas esto porque “no está bien”. Comenté con diversas personas mis conclusiones y estaba convencido de que podían entenderme. Mi sorpresa fue que la gran mayoría buscaba venganza. Con orgullo.

Esta misma semana veía el programa de Salvados sobre un expreso de ETA. Un terrorista que asesinó a sangre fría a varias personas. Su testimonio era escalofriante. Ví en él a una persona sin alma ni corazón, apenado y avergonzado por su propia situación, por ser incapaz de sentir. Se esperaría que finjiese, que mostrase empatía. Pero fue sincero, sin decirlo, al menos a mí, me transmitió que le era imposible. Contaba, casi con la inocencia de un crío, la forma en la que cometió el mayor error de su vida. Entrar a formar parte de una organización absurda, movida y promovida por el más ridículo de los odios. El odio al diferente. Con tristeza y buen sabor de boca por lo importante y clarificador del contenido, volví a asomarme por el mundo buscando opiniones similares a la mía. Encontré pocas. Lo que más abundaba era odio. Un odio disfrazado de justicia, de empatía. Me cuestioné incluso si yo era demasiado frío por pensar de otra forma. Pero esta vez defendí de nuevo mi postura, con orgullo.

Hoy mismo leía la respuesta al reportaje de la hija de una de las víctimas de este señor. Era estremecedor. Y además, esa horrible sensación de no poder juzgarla. ¿Quién era yo para juzgar el dolor de alguien que perdió a sus padres con tan sólo 18 años? Pero el caso es que, tras conmoverme, después me molestó. Supongo que porque su testimonio, en parte me llevaba la contraria y daba la razón a todos aquellos que ven en las cárceles y sus castigos una coherencia que yo a día de hoy sigo sin encontrar. Tal vez me falte empatía. Conocimientos o experiencia, pero no le veo sentido a lo que esta chica, y otros como ella expresaban. Hasta que me di cuenta de un detalle. No estábamos tan lejos de entendernos. A ella, le marchitaba el dolor de ver como el asesino de sus padres estaba lucrándose en la televisión y había empezado una nueva vida mientras ella tenía que visitar un par de tumbas. Contaba Silvia, que así se llama la chica, que le preguntaron tras la muerte de sus padres si pedía la pena de muerte para el asesino. Ella contestó que prefería que se pudriera en la cárcel. Si os soy sincero, creo que yo en su lugar no hubiera sido tan condescendiente. ¿Qué buscaba la prensa con esa pregunta a una cría rota de dolor?. ¿Qué han buscado los poderes y medios de comunicación todo este tiempo con este asunto? Yo lo tengo claro, fomentar el odio. Sin embargo, Silvia, a pesar de no desearle el mal, daba una sensación de la que me sentí partícipe, la falta de justicia. No sé si, condenándole a cadena perpetua ella hubiera estado ahora con una sensación distinta, pero en cualquier caso su intención y la mía, y creo que la de todos es la misma. Justicia. Con orgullo.


¿Y es justo encerrar a un ladrón y pagarle su comida y estancia en la cárcel? Ahí creo que casi todos tenemos clara la respuesta, no hay debate. No se está haciendo bien. Si roba que lo devuelva pero que encima no nos salga más caro. Pero, ¿es justo encerrar a un asesino en la cárcel? ¿a un terrorista?. Esto sólo me lleva a la siguiente reflexión, ¿es que acaso un asesino no es más que un enfermo muy peligroso para los demás? Yo creo que no. No puedo entrar en profundidad a debatir cuestiones psicológicas, no soy un experto, pero en mi mente no concibo una persona que mate a otro sin que tenga una tara en la cabeza. Y sinceramente, no se me ocurre una forma peor que encerrándole en una cárcel. No es de extrañar entonces, el porcentaje tan bajo de reinserción que hay a nivel mundial. ¿Por qué no cambiarlo? Supongo que el reportaje y su repercusión me dieron la respuesta. Nos han educado y fomentado en el odio hacia ciertos delitos, y congelado los sentimientos con algunos otros. De esta forma, nos hierve la sangre viendo la tele a un etarra pidiendo perdón pero no ver a Obama disfrutando de un cuenco de palomitas mientras ve la Super Bowl. Es precisamente ETA, el mayor exponente en estos temas dentro de nuestro país. El mismo odio irracional que inundaba esa organización baña ahora a un montón de gente que critica fusilamientos en Corea del Norte. La que no quiere hacerse preguntas con las que yo me he bombardeado en este último párrafo. Porque duele, también a mí, plantearse si la venganza a un asesino es la mejor manera de hacer de la sociedad un mundo mejor. Un mundo del que estar un poco más orgullosos.  

lunes, 11 de mayo de 2015

El escondite.

Hoy he recuperado un relato romántico que escribí hace bastante tiempo. Prometo actualizar esto más. Os dejo con él.

Ya desde pequeño me gustaba jugar a esconderme. No quería ganar y llegar a la guarida sin ser visto, sólo quería esconderme y esperar a que alguien me encontrase. Y ella me encontró. No de la forma que un niño encuentra a otro, si no de la forma que dos adolescentes se encuentran. Todas las mañanas la escondía una botella con un mensaje en alguna parte de la playa. Era divertido verla corretear de un lado a otro con la ilusión del que busca un tesoro. Podría parecer un juego infantil pero era nuestro juego. Unas veces la escribía estrofas de canciones, otras simplemente la última frase que me había dicho el día anterior. Ella siempre tuvo la costumbre de despedirse como una estrella de cine en su última escena, con media sonrisa y un suave guiño en su rostro. Sabías que habría segunda parte.
Como todos los amores de verano, yo la abandonaba rigurosamente contra mi voluntad cada septiembre, y volvía a buscarla cada julio. Normalmente todo había cambiado pero nos unía algo más fuerte, la facilidad con la que yo me perdía y ella me encontraba. Muchas de esas botellas no pudo desenterrarlas, yo me negaba a decirle donde estaban aunque, para ser sincero, ella nunca insistía. Siempre respetamos las reglas del juego. El día antes de marcharme escondía la botella más especial de todas, aquella que contenía el mensaje más importante, ese que debía recordar el resto del año. Aquella vez no fue distinto. Seguí mi ritual como cada día y nos marchamos de allí. ¿Conocéis esa sensación de vacío cuando dejas un sitio? Como si tuvieras en los pulmones tanta brisa de mar que a penas puedes coger un poco más de aire.
En mi vigésimo cumpleaños volví a la playa como cada julio. Y no me buscó. Hoy, diez años después he conseguido convencer a mi mujer de que ese lugar era el mejor sitio para pasar unas vacaciones. Con la excusa de ir a correr me he plantado solo frente a su casa. Ella no estaba allí. Volviendo por la orilla dando un paseo he visto a una chica rubia con una pala, como desenterrando algo. No era ella. Durante meses, incluso años, la mandé y la envié cartas pero no hubo respuesta. Supuse que habíamos roto las reglas, yo la estaba buscando y ella no quería que la encontraran.
Cuando estaba a punto de volver a casa, cabizbajo, unos brazos atraparon mi cintura. Era mi mujer. En ese momento recordé porqué la amaba. Porque un día, tal como hoy, ella me había encontrado cuando más perdido estaba.

FIN

domingo, 1 de febrero de 2015

Sobre el 31E y lo que eso conlleva

Ayer fue un día raro. Quiero decir, un grupo numeroso de personas se reunió en el centro de Sol y no les pegaron. Y no, ni eran votantes del PP ni tenían intención de comprar en la zona. Sin duda, un caso más digno de aparecer en Cuarto Milenio que en mi blog. El partido político "Podemos" había organizado una marcha por el cambio desde hacía meses. Parecería lógico que yo, que en este mismo blog pedí participación y ayuda para la creación de este grupo y que lo he defendido en las redes sociales, fuese sin pensármelo dos veces. Como algunos ya sabréis no fue así. Y no lo fue porque traicionaría buena parte de mis principios. ¿Quiere decir esto que he cambiado de opinión? Sí, y no. Es decir, si todo marcha como hasta ahora votaré las propuestas de Pablo Iglesias de la misma forma que le voté en sus primarias. Sí, yo he formado parte de la toma de decisiones del partido como aquel que tuviera un mínimo interés. Lo haré, porque hace tiempo decidí apoyar la revolución burguesa que propone la democracia. Ahora bien, mi opinión sobre las manifestaciones pacíficas y cómodas para el poder me siguen pareciendo absurdas. Es más, si no las prohíben, será por algo. Siempre he apoyado la manifestación y el movimiento popular, aunque haya participado poco ya que considero que mi manera de apoyar un cambio es otra, pero 24 horas después sigo sin entender la motivación. ¿Para qué una marcha por el cambio organizada por un partido político democrático? ¿No se supone que su vía para cambiar las cosas es la de las urnas? Parece claro por tanto, que el motivo no era otro que el de medir fuerzas, el de darse un baño de masas. Una estrategia de marketing.

Y no les culpo, ni a Podemos ni a las miles de personas que participaron. Es más, como dije ayer en un tweet "esas plazas están llenas de gente honrada. Mi apoyo". Tengo la sensación que fue importante para muchos, volvieron a sentirse identificados con un partido aún sintiéndose libres. No hubo sensación de rebaño. Pero para mí, a título personal lo que es más importante es que una nueva hornada de políticos se asienta. Para mí, nacido y criado en el gobierno de Jose María Aznar y crecido con el de Zapatero y Mariano Rajoy, este cambio, aunque sólo sea de aspecto, propone algo interesante, pese a que no sea mi modelo de gobierno ni de política ideal. Ha nacido un verdadero socialismo, un verdadero contrapunto a la ranciedad neo-liberal del bipartidismo. Izquierda Unida y PSOE ahora deben tomar posturas, aunque tal vez la tendencia sea la de su propia extinción.

Podría parecer que me "he bajado del carro". Y me gustaría decir que no, de hecho mis actos dicen eso precisamente, pero la realidad es que ya no comparto la postura de su líder y tampoco la de su partido. Entiendo que ya no pueda decirse que "España tiene que salir de la Unión Europea", "que somos comunistas",  que "castigar a los opresores es clemencia, perdonarlos, es barbarie" o que "defiendo el modelo democrático de venezuela". Lo entiendo. Entiendo que en este mundo capitalista y repleto de información bastarda e interesada asumir ciertas cosas es perder votos, pero entonces no puedo más que sentir cierto desapego. La izquierda, como siempre, seguirá dándose de hostias en este país, ayer ya cayeron algunas, entre los que como yo, tenemos ideas bastante opuestas a lo que proponen y los que ya se sienten parte de una familia. Al contrario que la mayoría, yo no tiraré piedras sobre ese tejado, que no es el mío pero que de alguna manera he ayudado a construir.

Antes, mucho antes de que todo esto pasara, algunos ya escuchábamos, veíamos y leíamos a Pablo Iglesias con placer y admiración. Y créanme, en algunos momentos sigo haciéndolo y sintiéndome identificado. Con ciertos gustos literarios, cinematográficos o musicales. Incluso con su discurso, su forma de expresarse y de venderse. Pero eso sí, no le debo devoción ni fidelidad a nadie. Me alegro de que muchos piensen que se puede, de que ondeen banderas que no sean la rojigualda, y de que la gente, aunque no sea por el fin más valiente salga a la calle. Yo de momento me limitaré a seguir observando, opinando y sobre todo participando. Porque como dirían LCDM "la izquierda en muchos momentos produce desidia".

Feliz semana.


lunes, 26 de enero de 2015

¿Se ha acabado ya el mundo?

Esa es la frase que algún griego ha debido pronunciar esta mañana nada más abrir un ojo. La política del miedo ha llevado a algunos a pensar precisamente eso, que el fin del mundo estaba cerca. Que una nueva Guerra Mundial estaba a punto de iniciarse y que, como mínimo, era el fin de Grecia. No sabemos si algo gordo estallará, lo que sabemos es que de momento pocos cambios han acontecido en lo económico, y una ola de positivismo ha inundado el pueblo griego. Por poco, Syriza no obtiene la mayoría absoluta, y las portadas hoy en buena parte del mundo son "ha vencido el populismo". Curioso cuanto menos, que los medios de comunicación se posicionen a un lado ((pese a que algunos tengan una actitud más extrema que otros)). Las pocas imágenes que nos llegan de allí, son las de un pueblo que vuelve a hablar de democracia, que habla de cambio, y que en su mayoría pide algo: "apoyo".

Precisamente este término, "el apoyo", era el argumento de moda cuando se creó la Unión Europea. El aliciente, el cebo, era el de "estabilidad y seguridad". Una unión de países dispuestos a hermanarse parecía, teóricamente, una buena idea para mejorar las situaciones políticas y económicas del viejo continente. Para muchos, tal vez la inmensa mayoría, palabras como "la troika" que no paran ni pararán de escucharse en la prensa son un absoluto misterio. Esto fomenta el miedo, el desconocimiento. Para ser claros, "la troika" son los que mandan. Y son precisamente ellos quienes ahora amenazan a Grecia con que las deudas deben saldarse. Algo que, en principio podría parecer lógico. Pero, ¿por qué los griegos piensan que no es justo?. Aquí está el meollo del asunto y lo que aprovecho para contaros hoy.

Con la creación de la UE se trazó una línea invisible entre los países del norte y los países del sur. Algo evidente si se mira con algo de perspectiva. Los procesos industriales de unos eran más avanzados y eficientes que los otros. Para que todo el mundo lo entienda: "mientras unos hacían tecnología de alta precisión otros arábamos huertos". No crean que esto fue casual, precisamente este fue el motivo por el que se creó este sistema de países unidos, porque era una ecuación eficaz para beneficiar a quienes la estaban creando. Los derechos de un país sobre otro para comerciar  aumentaban, y la explotación a la que se vieron sometidos países como Grecia, España, Portugal o Italia tiene el reflejo hasta nuestros días. Ya no nos pueden exprimir más. La actitud de Alemania y el resto de países del norte respecto a nosotros ha sido la de un dictador ante su pueblo. Y hoy Syriza, da el primer paso.

Resulta cuanto menos curioso, que para algunos la democracia renazca en el lugar donde nació. No es sorpresa para nadie, que desde hace tiempo reniego de ella. No la considero un sistema práctico, más bien idealista. No mientras el propio gobierno que te pide el voto, te de el bagaje cultural que te permitirá elegir. Sin embargo, es una alegría ver como se inicia un movimiento rotundamente lógico y necesario. Veremos si los llamados "países del hambre" seguimos el camino. Con esto no quiero decir que debamos romper la Unión Europea, pero como mínimo, ponerla en un brete y reclamar nuestra igualdad. Ya basta de utilizar nuestros recursos de la forma más barata posible, de regalar nuestra materia prima como si de una baratija se tratase. De doblegar nuestros derechos a los intereses de otros...Ya basta. Sorpresa para algunos será la alianza de Syriza con un partido de derechas, nacionalista y antieuropeo. Y la anécdota que no parará de colear, es que Tsipras no va a jurar la constitución ante la biblia, si no sobre la misma constitución. Respecto a lo primero, diré que para el que no sea un necio, la unión es comprensible. Si tu programa y el otro tienen puntos importantes en común, la alianza debe ir más allá que unas siglas. Sobre lo segundo, me ahorro el comentario.

En definitiva, y pensándolo mejor, tal vez lo más práctico sí sería salirse del Euro. Formar una nueva alianza con aquellos que lo estamos pasando mal. Tal vez de aquí a no mucho tiempo, un español abrirá un ojo al levantarse y se hará la misma pregunta: ¿se ha acabado ya el mundo? Pues de momento amigos, hoy todo sigue igual.

jueves, 15 de enero de 2015

LPI: Zona de carga y no descarga. Por Fernando Benítez

Parecía que se acababa el mundo. Cuando avisaron del cierre de series.ly, la gente comenzó a ser consciente del perjuicio que les traería esa noticia que no leyeron unos meses atrás. La nueva reforma de Ley de Propiedad Intelectual pretendía acabar con eso a lo que llaman piratería.  La psicosis, como con todo lo que realmente nos afecta y de lo que no nos hemos informado, creció a medida que el cierre se acercaba. Y una vez más, cuando eso se produjo, los usuarios navegamos en el limbo de la ignorancia. De no saber bien si estábamos cometiendo un delito, o simplemente había que "cambiar de camello".

Como el niño que va al dentista cuando le duelen las muelas, yo acudí a la persona de confianza que mejor podía asesorarme en el tema. Un abogado, y no un abogado cualquiera, uno especializado en nuevas tecnologías. Y como el niño que le curan los empastes, no sólo me llevé lo que quería, si no que además de premio me dio una piruleta en forma de artículo. Un fertástico artículo...quiero decir, un fantástico artículo que voy a compartir con vosotros. Aclarando un poco dónde estamos y a donde vamos. No me enrollo más, y os dejo con el gran Fernando Benítez Rodríguez.

La reforma de la Ley de Propiedad Intelectual: Zona de carga y no descarga
Fernando Benítez Rodríguez
Abogado especialista en Nuevas Tecnologías en DATAINLEGAL
Las Nuevas Tecnologías han potenciado un cambio en los hábitos de consumo de productos audiovisuales. Basta retroceder unos diez años para comprobar cómo hemos ido adquiriendo unas costumbres que, en su día, jamás pensaríamos que formarían parte de nuestro día a día.
Hoy en día, en plena era tecnológica, hemos dejado de ver los correos electrónicos en el ordenador para recibirlos en nuestros smartphones, así como ya no esperamos a ver nuestras películas y series favoritas en la televisión, si no que con un simple click, las podemos ver a la hora que nos apetezca y en el momento que nos sea mas cómodo.
La descarga de películas, series o libros es una costumbre ya arraigada en los usuarios de Internet y se ha creado una cultura del "todo gratis" que ha llevado al legislador español a tomar cartas en el asunto presentando un proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que es ya una realidad y está vigente en nuestro país desde el 01 de Enero de 2015.
Esta reforma de la Ley de Propiedad Intelectual ( en adelante, LPI) ataca duramente a las denominadas páginas de enlaces con unas sanciones elevadas tanto desde el punto de vista del Derecho Penal (hasta 6 años de prisión) como desde el punto de vista económico ( multas cuyas cuantías pueden ascender hasta los 600.000 €).
Los usuarios han visto como han ido cerrando progresivamente las páginas de enlaces que solían visitar casi a diario para descargar los capítulos de sus series favoritas.
Ante este panorama, muchos usuarios se hacen la siguiente pregunta: ¿Que va a pasar a partir de ahora y que me puede suceder si descargo una película con la vigente Ley de Propiedad Intelectual ?.


En primer lugar, cabe destacar que descargar archivos con contenido considerado como ilegal ( al no ser los propietarios legítimos de los derechos de autor y no estar autorizados por estos para su difusión) tiene la consideración de ser una actividad alegal.
Ello se traduce en que el usuario final puede seguir descargando este tipo de archivos y no tendrá responsabilidad penal por el momento.
Las páginas de enlaces se sustentaban bajo la modalidad de descarga directa, es decir, pincho en un link que me lleva a otra página donde se encuentra almacenado el archivo y ya puedo descargarlo; pero muchos usuarios se cuestionan sobre la legalidad del uso de las redes P2P para descargar archivos tras el cierre de las citadas páginas de enlaces.
La forma de operar en las redes P2P es distinta a la descarga directa, en tanto en cuanto, los usuarios de redes P2P pueden ser a la vez los que suben los archivos y los que descargan los archivos y para los casos de los usuarios que suben los archivos (uploaders) si tienen responsabilidad penal al compartir contenido que vulnera derechos de autor.
Otra cuestión importante a resaltar de la reforma de la LPI es la responsabilidad que puede recaer sobre las empresas o servicios que colaboren con una página de enlaces, ya sea de forma directa ( servicios que provean el hosting a la página de enlaces) o indirecta ( empresas que insertan su publicidad en una página de enlaces para obtener mas visibilidad).
Los usuarios, molestos con la reforma de la LPI y el cierre de numerosas webs de enlaces, se preguntan cuál es la alternativa para poder seguir accediendo a los contenidos que venían consumiendo desde antes de que entrara en vigor la reforma de la LPI.
Existen algunas plataformas en España que permiten, previo pago de una cuota de suscripción, acceder a una multitud de contenidos audiovisuales pero la oferta de dichas plataformas no satisface la demanda de la mayoría de usuarios en la actualidad al no equipararse a lo que ofrecían las páginas de enlaces como era la gratuidad de los contenidos.
No obstante, cada vez más las cadenas de televisión optan por lanzar sus contenidos en las páginas webs una vez emitidos en televisión para que puedan ser disfrutados en cualquier momento, aunque algunos contenidos incluyen publicidad durante el visionado.
En conclusión, esta reforma supone un cambio para el que muchos usuarios no estaban preparados y que pretende ser una propuesta eficaz para acabar con la piratería de contenidos digitales en España.

Quizás en el futuro con la aparición de nuevos servicios Streaming veamos que los usuarios apuestan por las descargas legales y finalmente desaparecen las páginas de enlaces; no obstante, estaremos atentos para ver como se aplica esta reforma de la LPI y su efectividad real , pero no debemos olvidar que los destinatarios de estas nuevas medidas son los usuarios de Internet, tanto empresas como particulares, y no existe nada peor que un usuario insatisfecho.


Como habrán leído, la situación es más crítica de lo que algunos pensaban. La imparcialidad del artículo nos permite a cada uno, hacer la libre reflexión sobre lo que acontece. La mía, tal vez la exponga de forma más amplia en otra entrada, pero a modo de resumen mostraré 3 puntos que me parecen importantes. Lo primero, es que las obras de arte: la música, los cómics, el cine, las series de televisión, etc. no son un producto como si de unas gafas se tratase. No podemos legislarlas como tal, y de hecho, tanto es así, que esto sólo se hace cuando interesa. El contenido audiovisual nunca es mío, ya que no puedo hacer con él lo que quiera, cosa que sí sucede cuando compro cualquier otro objeto. Es que, ¿nunca una película deja de pertenecer a la empresa que puso el dinero para hacerla? ¿Hasta cuándo debemos pagar por ver "Titanic"? ¿Cuando multiplique por 300 la inversión que hicieron? No, tampoco. Nunca nos pertenecerá, en ese trato que hacemos cuando compramos o pagamos por ver o escuchar algo, simplemente lo alquilamos de una forma muy concreta, ¿cuántas veces se paga una película o una serie?. Lo segundo, es que no se pueden poner puertas al campo ((curiosa metáfora hoy en día)), pero sí se puede retrasar a la humanidad 20 años. Antes, y por suerte, aún ahora, podemos ver y oír cualquier cosa pagando una tarifa de línea ADSL y un ordenador. De seguir así, y si se cumple la ley a raja tabla, para hacer esto mismo, deberíamos contratar unas 3 o 4 plataformas de pago, de unos 15-20 euros cada una. Al mes. Y ni siquiera con ese desembolso, podríamos verlo todo cuando queremos. Tercero, y por último, me apoyo en una reflexión de Montesquieu que dice "una cosa no es justa por el hecho de ser ley, debe ser ley porque es justa". No pedimos, o al menos yo, no pido que no se pague por nada, digo que existen otras formas de financiación mucho más cómodas y económicas para el espectador. Muchas empresas que denuncian a webs por subir contenidos y poner publicidad, y por tanto, lucrase a su costa, no los utilizan. Pero eso sí, después pagan a una empresa para conseguir más visitas en su web ofreciendo, en el mejor de los casos, fotos exclusivas del rodaje y trailers promocionales. ¿Saben lo que llegaría a pagar un anunciante por poner un banner en la web donde se subirá Juego de Tronos al día siguiente de su emisión en EEUU? Público potencial le llaman. No dejen que les influencien desde el lenguaje, llamandonos "piratas" en el mejor de los casos. La ley debe acomodarse al pueblo, y no debe ser el pueblo el que se acomode a la ley. Tal vez eso que hacemos no es tan malo, tal vez no estemos robando a nadie. Tal vez, y sólo tal vez, nos roben a nosotros sin darnos cuenta.

Me despido, no sin antes agradecer una vez más a Fernando, al que espero poder volver a ver aquí alguna que otra vez. Descarguen mientras puedan.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Warner vs Disney

Mientras preparo una sorpresa para el blog en forma de entrada sobre todo el tema de las descargas y webs con enlaces, y aprovechando que hoy no trabajo y que no sé cuando volveré a tener tiempo para escribr, os dejo esta otra que llevaba tiempo en construcción. Sé que un tanto por ciento alto de la gente que me lee está bastante interesada en el mundo del cómic y el cine, pero la mayoría tienen más conocimientos que yo en el tema. Así que, por primera vez y sin que sirva de precedente, voy a hablar de algo de lo que sé. La publicidad. Y en este caso, la gestión de marketing entre los dos grandes colosos modernos del noveno y séptimo arte. Dc vs Marvel, o lo que es lo mismo, Warner vs Disney.

Para todo aquel que lo vea desde fuera, la diferencia entre las compañías se reducirá en el mejor de los casos a personajes, historias y derechos audiovisuales. Y digo en el mejor de los casos, porque estar al tanto de este tipo de cuestiones aún hoy en día parece realmente complicado. Seguro que más de una vez os ha pasado, que como amigo friki os toca explicar que Superman no puede aparecer en el mismo cómic ni película que el Capitán América, pero que este si conoce a los X-Men... pero entonces recuerdas esos crossovers entre compañías, los derechos audiovisuales que Marvel perdió por el camino...y entonces las cosas se lían. Si eres ajeno a todo esto, entonces simplemente percibirás la diferencia. Verás que existe un cambio de tono entre las historias de Batman o Arrow y las de Spider-Man o los Guardianes de la Galaxia.

Como amigo friki que soy vuestro, me veo en la obligación de situar a los perdidos, y de hacer repasar a los expertos. Marvel y Dc son dos empresas de cómics que, pese a que tenían nombres distintos a los actuales, nacen en la década de los años 30. Entre las historias y personajes que crean, nacen los denominados "superhoéroes". Hombres y mujeres con habilidades extraordinarias que se dedican a defender el mundo de otras amenazas mayores ((a veces incluso de ellos mismos)). Marvel tiene a Spider-Man, el Capitán América, Thor, Iron Man o los X-Men ((por poner algunos ejemplos)) mientras que DC presenta a Superman, Batman, Arrow o Flash entre sus filas. Obviamente, los personajes de cada compañía no tardan en conocerse entre ellos, algunos incluso nacen de las series de otros, y ya entonces comienza a verse las diferencias entre ambas empresas.

Avanzando muchos años en la historia, casi en nuestro pasado más reciente, DC se convierte en subsidiaria de Warner y Disney compra Marvel ((las dos multinacionales más potentes de entretenimiento)), es entonces cuando esta diferencia se hace todavía más grande. Para vender un producto debes tener el único o el mejor, así que ambas compañías luchan por la victoria desde hace años. Llevándolo al fútbol, podríamos decir que es el Madrid-Barça no solo en los enfrentamientos entre ambas, si no en las rivalidades entre sus más fieles seguidores. Ser de DC implica aborrecer y descalificar cualquier producto que venga de Marvel, y al revés más de lo mismo. Por suerte, mi opinión, y la de mucha otra gente es neutral. Tan sólo somos consumidores deseosos de tener buenos productos delante, pero obviamente, percibimos la diferencia. Esa diferencia que como comentaba más arriba, nota incluso el menos ducho en el tema.

DC es así como esa chica buenorra del instituto que lleva chaquetas de cuero, que escucha música rock y va a garitos alternativos. Esa chica que lleva en su mochila un libro de Nathaniel Hawthorne, que escribe frases con letras góticas en las esquinas de los pupitres de las mesas, que no lleva colonia pero va dejando su olor por donde pasa. Marvel es la otra maciza de clase, que lleva beisboleras de universidades que no conoce, que le gusta versionar con la guitarra canciones de One Direction y organiza fiestas para sus amigas de clase.  Desprende ese pestazo a vainilla que tanto te gusta y lleva un libro de Julio Verne impresionando al personal. Que decora su agenda con estrellitas y corazones en los márgenes de las hojas. La chica buenorra de pelo negro que te has imaginado, y la rubia tonta de minifalda que tenías en mente se llevan mal entre ellas, pero no saben que ambas se parecen más de lo que las gustaría. La primera acabó saliendo con el capitán del equipo de rugby, y la segunda se pone discos de Bob Dylan por las noches antes de irse a dormir.

Una vez situados, y dejando ya la metáfora a un lado, la gran diferencia es la forma que tiene cada una de venderse. Mientras que DC, es decir, Warner intenta apostar por convencer a un público más adulto e intenta defender la parte por encima del todo, Disney se tira a la piscina con una de las mejores campañas de entretenimiento que he visto hasta la fecha. Las respuestas de esta última son exquisitas casi siempre, si un trailer se filtra hoy a las 9, antes de las 12 lo tendrán subido en alta definición. Si creen que algo ha gustado, te lo venderán en forma de camiseta, carátula y guiño en próximas entregas. Si se han cargado a un personaje que te caía simpático...tranquilo, porque le harán una serie para él solito. Eso por no hablar de la unidad y homogeneidad que desprende a pesar de haber perdido los derechos cinematográficos de algunos de sus personajes más carismáticos ((Spider-Man, los X-Men o los 4 Fantásticos)). Mientras tanto Warner no se sabe conocedora de sus límites, creen poder igualar no una, si no decenas de veces la calidad a la que llegaron con la trilogía de Nolan o ese soplo de aire fresco que fue Watchmen. Creen que no es importante la continuidad, la familiaridad de ciertos personajes o la empatía que pueda llegar a sentirse con algunos actores. Warner está convencida de que ellos tienen la sartén por el mango.

Y en el medio de todo esto estamos nosotros, y en este caso, estoy yo, que veo con cierta pena como Warner no quiere aprender de las virtudes de Disney y como Disney no quiere madurar con las virtudes de Warner. Como ciertas historias quedarán en el limbo de quienes esperamos más. Mientras tanto, los fan-boys de unas y otras compañías se lanzarán cuchillos. Unos defenderán que Stephen Amell y Grant Gustin no tienen la suficiente calidad como actores para ir a la gran pantalla mientras defienden que Henry Cavill como Superman tiene sus cosas buenas. Los otros, verán en el capi de Chris Evans un personaje maduro a la altura de lo que alguna vez leímos en un cómic mientras piden a gritos un Daredevil del que sentirse orgullosos.

Es curioso, porque la chica que ahora pone chaquetas de cuero al capitán del equipo de rugby y la que ahora es delegada de clase no se acuerdan que hace años, en la guardería, ambas se hicieron buenas amigas porque sus madres tomaban el café juntas al salir de clase. No recuerdan que cuando las cambiaron de colegio ambas se apoyaron en momentos difíciles y...quien sabe, tal vez en un futuro tengan que volver a hacerlo...

Disney comprando DC? Vengadores vs JLA? Yo, desde luego, no descarto nada.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Una buena ración de mierda.

"Hola, me llamo ...... tengo ..... años y consumo mierda." Esto es lo que algunos quieren que digamos como si del principio de una penitencia se tratase. Y yo soy de aquellos a los que no le importa reconocerlo. Por eso estoy hoy aquí, no solo para asumirlo, si no también para defenderlo. Señoras, señores, yo consumo mierda.

Cuando me refiero a "mierda", cada uno habrá pensado en algo en concreto ((espero que nadie en el sentido literal del término)) pero es esta discrepancia la primera parte del problema. ¿Qué es mierda y qué no es mierda? A mi me han acusado de comerla montones de veces, desde ver Gran Hermano o Sálvame, pasando por escuchar reggaeton hasta por disfrutar de A todo Gas o reírme con 8 apellidos vascos. Podría concluir que, la gente denomina "mierda" a todo aquello que no le gusta. Pero no estoy de acuerdo, puesto que yo reconozco que veo y escucho mierda y por tanto, me gusta. Para mí, y creo que para muchos sin darnos cuenta, la mierda es aquel producto que busca entretenerte o evadirte sin que haya un trabajo trascendental o cuidado en ello. El entretenimiento no es mierda, o tal vez debería decir, que no todo el entretenimiento lo es.

Siempre he tenido la certeza de que todos en mayor o menor medida tenemos algún tipo de gusto del que de algún modo nos avergonzamos, supongo que el término que protagoniza hoy la entrada es el que define ese reparo en reconocerlo. Algunos no, claro, pero la entrada dedicada a la élite cultural y demás fumadores de pipa ya la hice, así que esta vez pretendo que me lea solo aquel que sea sincero consigo mismo. No sabemos porqué, pero siempre hay algo que nos engancha pero que cuando llevamos un rato nos hace preguntarnos "qué coño hago yo viendo esto" o "leyendo esto" o "escuchando esto" o, incluso "comiendo esto". Porque vale, es posible que tú solo veas películas de los Cohen, sólo veas la tele para ver Los Simpson y sólo leas a Kafka mientras en tu minicadena suena Wagner o Black Sabbath. Vale, pero cuando vienes de resaca, de estar en un garito de mierda donde te dan mierda de garrafón, te pasas por el McDonalds para comerte una hamburguesa de mierda de un euro. Y tú, que creías ser único en tu especie acabas de traicionar tus principios. Y no, no me vale eso de "es que es lo más barato". Lo más barato es hacerte algo de comer en tu casa, pero ese restaurante de comida rápida te da lo que quieres, sin hacerte pensar ni esforzarte en identificar sabores. Bienvenido al club.

Yo reconozco consumir mierda en todas sus expresiones, desde pestilentes programas de televisión hasta partidos amañados, pasando por películas predecibles y mal hechas.¿ La banda sonora que nos acompaña todos los veranos?...esa, esa también la bailo yo. Y no me parece mal, porque, si algo nos gusta siempre he creído que es por un motivo y no debo arrepentirme ni avergonzarme de algo que me gusta. El problema, y aquí es donde radica el asunto, es que la gente "sólo consuma mierda". Es decir, no está mal ver Gran Hermano y Mujeres y Hombres y viceversa, el problema es sólo ver eso. Como no está mal ((tema político y de esclavitud aparte)) comprar ropa de mierda que ponerte y comer mierda de vez en cuando.

Estoy cansado de la supuesta superioridad moral que sienten algunos por no ver determinados programas o estilos de música con mala fama. Además, la mayoría de ellos después son una banda de catetos que lo hacen por el simple hecho de sentirse, por una vez en su vida, mejores intelectualmente que alguien. Gente que te dice que esto es una mierda y al instante siguiente te manda ((con faltas de ortografía)) un flyer de una discoteca donde todo el mundo se viste y se peina igual. Antes de dar lecciones observaros un poco a vosotros mismos. Yo seguiré consumiendo mierda, pero además también consumiré cultura. Leeré, escribiré, defenderé el cine de autor ((el que no se olvide del espectador, claro)), valoraré los guisos de mi madre y la ropa a medida que hace mi padre. Recuerdo al gran Javier Cansado decir "me gusta Woody Allen, no sólo porque te ríes si no porque te hace sentirte inteligente mientras lo haces". Siempre defenderé esa magia, siempre defenderé la calidad. Ponerme una canción de Daddy Yankee no me hará dejar de escuchar a Calamaro o The Beatles, seguir las actuales etapas de Marvel o DC no me hará olvidarme de Miller o Moore, o ver el arte de Juan Francisco Casas no hará que deje de valorar a Dalí... Aunque, ahora que lo pienso, he leído más veces que este último era una mierda que críticas al primero...vaya...curioso. Cuanta opinión de mierda hay por ahí.

Feliz semana.

martes, 2 de diciembre de 2014

La ley de facebook

El hilo conductor hasta el momento de este blog, es la opinión. Mía, en este caso, hacia muy diversos temas. Pero siempre he mantenido, y espero mantener, un vocabulario que cualquiera pueda entender. Esa ha sido siempre mi prioridad. Me he pensado bastante escribir o no esta entrada, ya que me consta, muchas webs han abordado el tema con mucho más rigor del que yo pueda hacerlo. Pero finalmente me he decidido porque creo, nunca está de más informar a la gente . Ya sean 3 o 100 los que lean esta entrada, espero que todos al acabar tengan clara la postura de facebook y su política de privacidad que tantos mitos y leyendas hacen circular por la red.

Durante algunas semanas y de forma esporádica me encontré con una de esas cadenas en las que los usuarios de facebook hacían una declaración sobre sus derechos  y disconformidad respecto a la política de privacidad que la red social iba a modificar en las próximas fechas. No le presté demasiada atención, debido a mi profesión y actividad en este tipo de páginas ((donde subo dibujos, logos y artículos de opinión)) estoy bastante informado respecto a este tipo de cuestiones legales. Conozco el cambio que se prevee para principios de año donde el usuario de facebook ya no podrá votar en la toma de decisiones políticas de la empresa. Algo que no se echará de menos, ya que ni el 0'05% de gente votaba y muy pocos más sabían que podía hacerse ((a pesar de que la red social lo anunciaba periódicamente, sí, esa notificación que das como leída sin haberlo hecho)). Cuando empiezo a dar importancia al asunto, es cuando uno de mis amigos en Facebook conocido por esos lares como Fer Benítez, abogado de profesión y especializado en nuevas tecnologías ((y que espero convencer algún día para que hable de lo que quiera aquí)) publica la cadena en su muro. Lógicamente, le pregunto al respecto ya que no me fío ni de mi sombra y quien sabe, si ha habido algún cambio del que no me han informado y yo también deba hacerlo por temas de seguridad. Me responde que la única función es informativa, y minutos después me enlaza a una página donde se aclara el asunto.

No había caído, la verdad, en que este tipo de cadenas metemiedo pueden funcionar muy bien para poner pies en polvorosa a algunos, ((la inmensísima mayoría)) que no solo no han leído, ni han echado un pequeño vistazo al respecto sobre la ley de política y privacidad de las redes sociales, si no que no tienen ninguna intención de hacerlo pero que difundiran "el por si acaso" como la pólvora. Es por ello que me decido a escribir esta entrada, para quitar el miedo a unos o metérselo en el cuerpo a otros, en cualquier caso, para informar. Intentaré explicarme con la mejor claridad posible ((los temas legales son realmente complejos, y de hecho lo son para que nadie entienda nada)). Todo contenido publicado en facebook, es de libre autoría. Es decir, concedes "una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido que publiques en facebook o en conexión con facebook" . En otras palabras, pueden hacer lo que quieran con ello siempre y cuando no salga de la red social y sus alrededores. Esto permite por ejemplo, que puedas registrarte a través de esta red social a otras como Spotify o diversos portales de empleo y ocio. En cualquier caso, podéis pedirle a la compañía qué datos tienen de vosotros, y desaparecer del mapa eliminando vuestra cuenta.

Ya que estoy, os aviso que todo el mundo, si quiere, puede acceder a vuestros datos y fotos. Sí, os están vigilando, pero tranquilos, eso llevan haciéndolo desde siempre. Tener un perfil en las redes sociales es una opción. Expones tu vida, pero eso es algo que ya sabéis, lo que no sabéis es que mucha más gente de la que creéis dispone de esa información pero como digo, la tendrían de todas formas. Si me registro con nombre y apellidos en todo es porque no tengo nada que esconder, y porque aunque quisiera hacerlo, no podría de todas formas. 

La reflexión debe hacerla cada uno. La mía viene a confirmar algo que sospechaba, la gente no ve la ley hasta que no le hacen la trampa, y en este caso, meterle miedo es bastante efectivo. Puede molestar ver ese tipo de bulos circulando por la red a los que sí intentamos informarnos, pero somos un tanto por ciento muy pequeño y a cuanta más gente llegue el mensaje mejor. Debemos tomar conciencia de que en internet también hay contratos, y que al registrarnos en una página los estamos firmando. La legalidad de estos ya es otro tema, y no estoy a la altura para debatirlos como se merece. La tecnología ha avanzado a una velocidad muy superior a la que lo hacen las leyes y la burocracia, así que en muchas ocasiones estamos ante un limbo legal, o medidas prohibitivas preventivas bastante dañinas bajo mi punto de vista. Pero insisto, ese es otro tema. Existen páginas especializadas para aclarar ciertas leyendas urbanas y errores comunes como este, cuando encuentre una en castellano que valga la pena, no dudaré en compartirla con vosotros. 

Por último, me gustaría volver a un tema al que he pasado un poco de puntillas: en facebook, donde hay mil millones de personas que podían votar, no lo hacía ni el 0,1%. Denle vueltas al tema. Saludos, y feliz Martes.

martes, 25 de noviembre de 2014

Ética para ignorantes, por Fernando Savater.

Cuando me preguntaban en el colegio "mi asignatura favorita" a mi siempre me costaba responder. Solía decir que no me gustaba ninguna, aunque todas se me dieran bien. Era cierto a medias, obviamente alguna daba una pereza tremenda. Al final, la predilecta era la que mejor la hacía el profesor, una reflexión que los docentes por cierto, deberían hacerse con frecuencia. No sé si esto siguió siendo clave cuando llegué a Bachillerato, pero filosofía era con diferencia y por primera vez "mi asignatura". Impartida seguramente, por la persona más culta e inteligente que he tenido el placer de tratar, aunque también la más exigente y recta. Recuerdo que en el primer examen, esperaba más o menos un 8 o un 9, y saqué un 6. La sorpresa llegó después, cuando era uno de los tres que habíamos aprobado y mi nota era la más alta de la clase ((y aquí acaba mi intento por emplear un argumento de autoridad))

La filosofía, en el siglo XXI, ha quedado reducida a eso, a una asignatura difícil. Explicaros qué es no da para una entrada solo, da para un blog entero, así que daré una pincelada. La filosofía es la búsqueda del saber, de encontrar respuestas que la ciencia no puede dar ((conocimiento, religión, existencia, belleza...)). La figura del filósofo ha pasado por buenos y malos momentos, en sus inicios, eran sabios que participaban de la vida política. Gente a la que había que escuchar, que peleaba dialécticamente con otro intentando llegar a una teoría que hiciese a todos la vida más fácil. Quizá por este fin, la teología se zampó durante muchos años a la filosofía, porque era mucho más simplista.

Actualmente, la figura del filósofo no existe. Y no existe porque se rompe desde su base, no busca saber, se aprovecha de ello para lucrarse. El filósofo, o es un profesor, o es un político, escritor o periodista, que usa su "título" como argumento de autoridad. El máximo referente en este país es Fernando Savater, motivo por el cual estoy hoy aquí escribiendo esta parrafada que supongo, alguno habrá dejado de leer en la segunda línea. El pasado sábado, aparecía a última hora en el programa de análisis político "la sexta noche". Su presencia, teóricamente se justificaría sola, pero no. Savater estaba allí para vendernos un libro, nada nuevo bajo el sol.

Su actitud, desde un principio, fue altiva. No le culpo, le han dorado la píldora durante años, y tiene libros realmente buenos como "ética para Amador". Libro que por cierto, me obligaron a leer en clase de ética cuando fui expulsado del colegio durante un periodo de tiempo. Pero esa es otra historia que deberá ser contada en otro momento. La entrevista, como digo, comenzaba con un Savater dispuesto a "hacernos ver la luz", soltando cosas como que "somos nosotros, quienes tenemos que intentar entender a los políticos". Pero bastaron 2 minutos y 11 segundos para conocer la verdadera razón de su reaparición y de lo que de verdad le apetecía hablar: Podemos. Ese fenómeno social y político que, objetivamente guste o no, hace vender periódicos, libros, revistas, y dispara los audiómetros cada vez que se mueven en los medios de comunicación. A la vez que se desmarcaba de los políticos, esos a los que segundos antes decía que había que entender, dejaba caer su ideario españolista socialdemócrata y tildaba de ignorantes a aquellos que participan en debates televisados.

Pero el grueso de la entrevista estaba al caer, el presentador citaba varios términos de moda y que no paran de escucharse, y Savater una vez más "nos mostraba el camino". Empezó por el "populismo" y su personal definición mientras nos dejaba claro que él ha sido profesor en América Latina y sabe más que nosotros, también de esto ((pero tranquilos, los latinos votan mal no por su culpa, son unos catetos pero sin querer)). Siguieron con la casta, término que no le interesaba explicar, así que lo hizo brevemente pero fue al meollo, darle la vuelta. Llamarle casta a Podemos, porque según sus propias palabras "han nacido en la televisión y van de tertulia en tertulia". Dejándole el recadito a Monedero y llamándole revanchista, terminando con sus verdades innegables del estilo "nunca han estado a favor de las víctimas de ETA", "nunca han frenado las manipulaciones nacionalistas" o "creen que existen pueblos soberanos" ((esto último en tono de mofa)).

Y ahí estaba yo, alucinando con lo que estaba escuchando en pantalla. Viendo a un señor con los ojos semicerrados mirando desde arriba, hablando como si cada una de sus palabras fuera un axioma. Pensé que la reacción de todo el mundo sería la misma que la mía, ponerle verde, pero no. Y ahí me di cuenta que esta entrada en el blog era necesaria, el señor Fernando Savater es uno de los mejores exponentes del argumento de autoridad. Y claro, esto cala tan hondo en la sociedad, que el 90% que lea esto se preguntará qué tiene que decirle un chaval de 22 años a un profesor de filosofía, y una vez más, sin prestar atención en mis palabras, caerán en ese "esto es así porque él lo dice, porque él sabe más que tú". Y eso es sucio, sobre todo porque, y volviendo al origen de la entrada, mis intereses no son lucrarse, sin embargo los suyos sí. Este señor PARTICIPA en política desde hace años, primero en Ciutadans, y ahora en UyP. Este señor SE LUCRA con la venta de sus libros, con sus apariciones en televisión, con sus artículos en prensa. Este señor no es un filósofo, pero le viene bien decir que lo es para tener ese pedestal invisible. Ese que separa a los que lo saben todo de los que no tenemos ni idea. Tanto es así, que con entrar en el vídeo para revisionar su participación, lasexta ya se encarga de decirnos en la descripción del mismo que argumenta con "referencias de elevada cultura". Claro, si lo comparan con Eduardo Inda...

Mi intención con esta entrada, era de hablar un poco sobre algo que desde siempre me ha apasionado, la filosofía, pero creo que no es tan útil como esto. Creo que es necesario que nos valoremos, y que seamos nosotros y no ellos quienes volvamos a las raíces del pensamiento autocrítico. Nosotros que no ganamos nada ni ondeamos ninguna bandera. Si tenéis datos, información, si habéis leído, si no opináis de oídas, no dejéis que nadie os diga que no tenéis ni idea. Echemos a esa otra casta, a los Savater, a los Reverte, a los Dragó.Volvamos a la filosofía, aunque sea de váter.

NOTA MENTAL: intentar ser más práctico la próxima vez, con decir que están a favor de la tauromaquia valía para ponerles a le gente en contra...cuánto me queda por aprender...

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Artur Mas, el PP, y otras cosas del meter.

Bueno bueno, qué exitazo. ¿No os habéis enterado? Los catalanes, se montan unas elecciones que no llevan a nada y aún así va más gente a votar que en Madrid a las municipales. Bueno, claro, usando este argumento, las municipales de Madrid tampoco valen para nada, estamos en igualdad de condiciones.

Ahora ya en serio ((si es que algo relacionado con la política puede tomarse en serio últimamente)), ¿de verdad os parece una victoria? Pensé que ya que existían enemigos comunes ((políticos, multinacionales, banqueros y demás chorizos no perecederos)) el devenir de los pueblos sería la unión. El progreso como especie, bajo mi punta de vista, sería la de romper fronteras. No creo en los estados, en general. Pocas cosas encuentro más absurdas que el patriotismo o el nacionalismo. La única bandera que me ha representado en mi vida ha sido la de mi equipo de fútbol, y jamás quienes la ondeaban. No os voy a engañar, como espectador de todo este circo me chiflaría ver una Cataluña independiente. Han dado tanto la matraca con el tema que reconozco haber llegado al hartazgo...sus representantes y emisarios en los medios de comunicación son repugnantes, pero ver a un pueblo aborregado como el catalán engañándose así mismo me produce arcadas. Acusando de fascismo, de delincuencia, de opresión a los que vivimos en el resto del país y tapándose los ojos en el suyo. Ellos, ellos que se envuelven sobre banderas y cantan himnos por las calles. Ellos, que tienen el metro cuadrado más caro de Expaña ((término que robo a mi padre desde ya)) junto al nuestro. Ellos que tienen una tasa de paro de más del 20%. Ellos, con un índice de corrupción alarmante. Ellos...dicen que nosotros somos el enemigo.

Y no, que no venga nadie a matizarlo, y a decir que esto va más allá, que es un sentimiento, que no se intenta ofender al resto... Os han engañado, y yo quiero sentarme a comer palomitas mientras veo como os desplomáis. Me duele decirlo, porque hay gente honrada a la que han engañado, pero me duele más por aquellos que tienen dedos de frente y que saben los problemas reales de su país, comunidad, estado, o como quieran llamarlo. En definitiva, de su gente. Esos que se sienten incapaces y a los que les acusan ahora de no luchar "por su país". Lo siento por esa gente que como yo, y como muchos otros, no cree en la división territorial sobre un mapa. Lo siento por ellos. Por aquellos que conocen la historia y que a día de hoy se preguntan cuando Cataluña ha sido un estado independiente como reclamando algo que nunca existió. Lo siento por quienes deciden leer más allá, y saben quien fue realmente Rafael Casanova. Lo siento por vosotros, de verdad, pero no vamos a ser los demás ((a quienes por cierto, ni nos han preguntado si queremos o no a ciertos estados dentro del país, pero no es de extrañar, no nos han preguntado ni si queremos o no la monarquía)) quienes peleemos y salgamos a la calle. No seré yo quien diga que Artur Mas os la ha colado. Ni que Pujol os la coló. Y mucho menos seré yo quien diga quien será el siguiente en hacerlo. Yo sólo voy a comprar palomitas mientras escucho a Serrat, Lluis Llach, Albert Pla o Raimon. Os echaremos de menos, o no. Quien sabe.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

El cuándo y el dónde.

Muchos se empeñan en tratar de definir el arte. Incluso yo he sido uno de ellos, actualmente ni me lo planteo. Me gusta jugar, eso sí, a que es una necesidad. Es una respuesta del ser humano a su entorno, ya sea en forma de queja, reflejo o abstracción.

Antes, durante, y después de La Segunda Guerra Mundial, nace el superhéroe. Claro, tal y como lo conocemos ahora, me parece práctico marcar aquí el punto de partida aunque haya referentes anteriores. Obviamente, la gente necesitaba ver la luz, la salvación, la ética, la esperanza. Crean personajes que guardan todos estos valores y se ponen a contar historias sobre ellos, utilizan el cómic, tebeo, novela gráfica o como quieran llamarle para ser su soporte a lo largo de los años. Décadas después, el héroe ha cambiado. Ahora el ser humano no busca valores íntegros, busca justicia y en muchos casos venganza. La mezcla de géneros y de arquetipos es un referente en el arte actual. El antihéroe ((Walter White, Tony Soprano, Arrow)) triunfa tanto como la comedia dramática ((La que se avecina, Aída, cualquier película de Tarantino)) y en general, la fusión de géneros, la complejidad estructural y el doble sentido.

Como digo, el superhéroe no ha quedado al margen de todo esto, es más, evolucionó pronto. Eso nos permite tener a un Iron Man alcohólico o un Hombre Gigante maltratador. Pero también, por ejemplo, un Batman que no mata a otras personas, por mucho mal que hagan. Nos gusta sentirnos identificados con el personaje y las debilidades son parte de ello. El problema de este género, en el que hoy me he querido centrar y del que soy lector desde hace más de 15 años, es el estancamiento de sus personajes y la desconfianza del lector. Ese no avanzar que tanto se le achaca. Por este motivo, el género se ha desplazado, buscó su sitio y creo que lo ha encontrado. La televisión.

Decía Christian Parker Robbins, buen tipo, adorador de Spider-Man y forero de UM en sus tiempos libres, que las series eran el mejor soporte para estos personajes. Él, en la afirmación, se olvidaba de los cómics, daba por hecho que aquella raíz sólida que los une y vio nacer, no debía ni ser comparada. Pero yo, rizador de rizos como profesión le daba una vuelta de tuerca más. Lo afirmo, "las series son el mejor soporte para los superhéroes".

La explicación tiene dos caras. La cara A es la decadencia en el soporte antiguo. No se apuesta por nuevos personajes, simplemente se recicla, se rebootea y vuelta a lo mismo. El comprador de cómics tiene un defecto, y es su fidelidad. Muchos, independientemente de la calidad siguen y seguirán comprando mientras su sueldo se lo permita. Algo que me parece genial, claro, pero que obviamente repercute sobre todo en la toma de decisiones de los dos gigantes de la industria: Marvel y DC. Ese "sigamos por aquí, que estos lo compran igual". No digo, aclaro y para que se me entienda, que el cómic esté muerto, pero sí que creo que el cómic DE superhéroes tiene un nivel medio bastante mediocre. Grandes dibujantes, coloristas y entintadores condenados a trabajar en plazos muy cortos de tiempo y guionistas encorsetados por la empresa que les da de comer. Obviamente, el cómic es mucho más amplio que todo esto, y cada mes sale un buen puñado de joyas con obras de todo tipo. Desde género policiaco a pornografía.
La cara B es la búsqueda de dinero. De más dinero. Así surgen las adaptaciones de cómics al cine, y recientemente, el boom del género superheroico en la gran pantalla. El éxito es total, pero la calidad es cuestionable. Más de la mitad de las películas tienen un nivel medio bajo, y la sensación muchas veces es que no termina de encajar. Que nos perdemos cosas, que se necesitan más minutos...más ¿números?. ¿Vuelta al cómic? No, es aquí donde aparecen las series. El formato permite hacer la historia más larga, episódica y con mayor matices y personajes. Te permite paladear la evolución del héroe, como en el cómic. Pero nos da algo que este ha perdido, el punto de partida, el camino hacia algún sitio, la espectacularidad, la búsqueda de calidad, el miedo a que el producto deje de funcionar. De esta forma, tenemos Arrow, Flash, Gotham, Agentes de Shield, y muy pronto una nueva ornada de Marvel con personajes de la importancia de Daredevil ((Dan Defensor que llamarían los más veteranos)). Ahora los superhéroes son un género, que se ha movido y ha encontrado su sitio. En definitiva, esa es la historia de siempre, crear arte, pero ser conscientes de cuándo lo haces, y dónde lo haces. Toca disfrutar.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Los padres y la tecnología.

Si no le envías esta entrada de blog a 20 padres con whatsapp antes de las 12 aparece el espíritu de Steve Jobs y te actualiza el sistema operativo del portátil. No, es coña, era un juego de avispado bloggero pero la verdad, y dicho sea de paso, no estaría mal que lo hicierais ((lo de mandárselo a vuestros padres, lo de actualizar el sistema operativo obviamente no)). El siglo XXI es tan loco que los hijos nos hemos convertido en padres tecnológicos de nuestros padres. Antes era habitual que te dijeran "no te metas en el coche de nadie sin mi permiso" o "no aceptes regalos de desconocidos". Ahora eso ha cambiado, somos nosotros los que decimos "mama no te metas en ninguna página por mucho que Carrefour te diga que entras en un sorteo de una cesta" o "tranquilo, no eres el visitante un millón de la página, es publicidad de mierda no te van a regalar ningún coche". Bueno, y mejor aún "deja de enviarme esta cadena, no se va a encender ninguna lucecita en el whatsapp para que no tengas que pagarlo". Es una puta locura.

Supongo que todos nosotros caímos alguna vez en alguna de esas, pero claro, año tras año acabas por entender el fenómeno troll ((aunque a alguno de vosotros se os siga colando ese "PUEDO VIGILAR EL WHATSAPP DE MIS CONTACTOS ES REAL")). Pero ellos...ay...ellos. Son animales indefensos ante la vorágine informática. Creen que los chistes rancios de la radio que envían en forma de vídeo son una novedad, que los códigos de la leche son las veces que las han vuelto a pasteurizar, y que de vez en cuando el propio creador de whatsapp se pone en contacto con ellos para anunciarles una debacle informática.

Ya está bien cojones, tenéis una edad. No mandéis más cadenas de mierda por graciosas o importantes que os parezcan. Nos la suda los chistes picantes que os mandéis por los grupos de padres. Nos da igual si os caduca el whatsapp, si el FBI os hackea vuestra cuenta en facebook y el vídeo de mierda que mantiene tu atención hasta que sale la niña del exorcista y te pega un susto de pelotas. Ya hemos pasado por eso!

Lo pienso bien, y me imagino en el futuro. Diciéndole a mi hijo que me he enterado de algo. Que si doblo el Iphone y consigo que toque el altavoz con el botón de menú suena un leve chasquido y consigo dure más la batería... Bueno, pensándolo así, será mejor tirar de buen rollo y advertir: no os creáis nada de lo que circula por la web. La mitad son leyendas urbanas y la otra mitad cadenas absurdas no aptas para supersticiosos. Ah, y no seáis pesaos leche...que tenemos todos una edad...




Dedicado a mis padres, que por suerte no caen casi nunca en estas cosas y me hacen sentir así como de buena familia.

martes, 16 de septiembre de 2014

Educación Física, Gimnasia, y otros métodos de tortura infantil

"Diez vueltas al patio. En enero y para calentar. Ahora, te metes al gimnasio y me saltas un potro. ¿Cómo?, ¡pues saltando!"

Estas y otras tantas son las frases que se escuchaban en cada clase de gimnasia ((más tarde llamada educación física)) y en cada colegio de todo el panorama nacional. Para mi, la asignatura peor dada y más inútil de todas con mucha diferencia. Ojo, con esto no quiero decir ni que el resto fueran excelentes ni que en todos los sitios del mundo fuese igual. Sí que sé, por lo que he vivido y oído que es una tónica general, no solo en la actualidad, también en el pasado más reciente ((los que tengáis de 40 para arriba también podréis leer este post y sentiros identificados)).

Y es que, de enseñar, el tema tenía poco. En mis ¿11 años? dando esta asignatura jamás me enseñaron nada práctico. Ni a calentar los músculos de verdad, ni a estirar correctamente ((mover cuello y tobillo en círculos NO es estirar)), ni a respirar, ni me dieron consejos saludables de alimentación, ni de cómo hacer unos primeros auxilios ((sé las reglas del badminton pero no sé salvarle la vida a alguien de la forma más básica, tiene cojones la cosa)). Pero es que ni siquiera me inculcaron a amar el deporte. Entiendo que, en los primeros años, los juegos y la movilidad de los niños es la base, que se diviertan. Con más o menos acierto lo hacían, pero a medida que pasaba el tiempo los conocimientos se estacaban, las exigencias eran más altas y la frustración aumentaba. El colmo llega en primero de bachillerato, donde la asignatura es obligatoria y el barómetro altísimo ((recuerdo por ejemplo, que el 10 era hacer 80 flexiones seguidas, quien haga deporte entenderá la burrada que supone eso en gente sin conocimientos y de 17-18 años))

Pruebas que precisan de una experiencia, de un ENTRENAMIENTO, de una motivación. Llegué a odiar hacer deporte, y eso que al fin y al cabo hacía casi todo lo que se me pedía y aprobaba. Otros, por sobrepeso o vergüenza se veían relegados a falsear lesiones y partes médicos. Pero la culpa no era suya, eso lo tengo bastante claro. Años después, y por mi cuenta, empiezo en el gimnasio, empieza a gustarme, y empiezo a informarme. Entonces es cuando me doy cuenta de la barbaridad a la que se nos obligaba.

En la época de mis padres, la burrada era aún más exagerada. Les obligaban a saltar un potro, por ejemplo, poniendo en peligro su estado físico. Sin una preparación muscular previa, sin una técnica progresiva. A cambio no tenían nada, el mismo momento de forma lamentable pero acrecentado con frustración y lesiones. A día de hoy me doy cuenta como esas personas, que no volvieron a hacer deporte, ni siquiera saben estirar sus trapecios o formas básicas de ejercitar sus músculos.

En mi época, la cosa varió, se intentó dar una mejor educación ((de ahí el cambio del nombre)) pero seguía estando obsoleta. Ni una clase de yoga o pilates para controlar nuestro propio cuerpo, ni un entrenamiento en intensidades progresivas, ni un respeto por el propio cuerpo o el amor al deporte. Gente de mi edad con lesiones en el cuello causadas por un mal entrenamiento, frustradas con la práctica de ejercicio por una exigencia para la que no estaban preparados o conocimientos equívocos. Eso es lo más común. Sacarte al patio a grados bajo cero a correr, después meterte dentro para hacer flexiones sin explicar una técnica ni un porqué ((pobres articulaciones)) y crunchs de abdominales mal hechos que generaban un montón de dolores absurdos que se confundían con las agujetas. Un puto desastre. Por suerte, algún amigo que iba a un equipo de fútbol o basket te enseñaba a hacer las cosas bien, y algo aprendías entre todos.

La pena es que esto continúa así. Si yo fuera padre, y con esto os aconsejo directamente a los que lo seáis, me preocuparía mucho de lo que hacen vuestros hijos en clase de Educación Física. En el mejor de los casos vendrán con malos conocimientos, torceduras o lesiones leves. El cuerpo no es un juego aunque se pueda jugar con el cuerpo. Hagan deporte, que es muy sano, y además divertido. Feliz semana